Preocupación en Bariloche por ataque y destrozos a los patrulleros
Desde el 2013 que no llegan unidades nuevas y las últimas ya lucen bastante maltrechas. El mantenimiento es un dolor de cabeza para los jefes.
Los ataques con piedras contra patrulleros son moneda corriente en algunos barrios de esta ciudad. Este fin de semana, tres móviles quedaron con daños importantes durante procedimientos, donde además hubo dos policías lesionados.
Las roturas de lunetas y vidrios se suman a los desperfectos mecánicos que presentan los móviles que no descansan las 24 horas de cada jornada durante los 365 días del año. Ayer fue el turno de dos patrulleros de la comisarías 42 y uno de la 28.
Para los jefes policiales el mantenimiento de los patrulleros se transforma en un dolor de cabeza permanente, porque cuando reparan un vehículo ya tienen otro fuera de servicio por vandalismo.
El segundo jefe de la Unidad Regional Tercera, comisario Manuel Poblete, indicó que hay por lo menos dos patrulleros, en promedio, por comisaría. Pero algunos destacamentos tienen un sólo móvil, mientras que la comisaría Segunda, que tiene bajo su jurisdicción el área del centro y los barrios de los alrededores, es la que tiene más vehículos. Estimó que “tendría que haber mínimamente tres móviles por cada comisaría”.
Una alta fuente policial señaló que un patrullero recorre entre 70 y 100 kilómetros por turno. Es decir, que por lo menos circula 210 kilómetros cada 24 horas. No pueden parar nunca. El destacamento de Villa Llanquín tiene una Ford F-100 de 1986 y en Dina Huapi aún está en servicio una Chevrolet Luv de 1990.
Al desgaste normal de cada vehículo se suma en esta ciudad los problemas por el pésimo estado de gran parte de las calles. Las reparaciones obliga a desembolsar dinero en forma permanente y no alcanzan los recursos que se reciben desde la Jefatura de la Policía, admitieron fuentes policiales. Sólo las comisarías Segunda y 27 tienen cooperadora.
Los policías hacen muchos de los arreglos de los patrulleros con los materiales disponibles, pero en su mayoría no son mecánicos sino idóneos. Las fuentes comentaron que muchas veces deben usan repuestos o autopartes de móviles fuera de servicio para acondicionar otros vehículos y que sigan en funcionamiento.
El gobierno provincial no asigna nuevos patrulleros desde principios de septiembre de 2013 en Bariloche. En esa ocasión, el gobernador Alberto Weretilneck entregó siete Fiat Siena, cinco camionetas Ford Ranger 4×4, tres camionetas 4×2 y motocicletas. Sin embargo, por el uso intensivo que se hace de los vehículos ya están deteriorados y algunos fuera de servicio.
Weretilneck anunció la semana pasada en Viedma que en setiembre se cumplirá finalmente con la licitación de patrulleros por “un monto cercano a los 100 millones” de pesos.
Vehículos y policías agredidos
Dos policías sufrieron lesiones tras ser agredidos por desconocidos que atacaron con piedras los patrulleros.
El jefe de la Unidad Regional Tercera, comisario Juan Fernández, informó que ayer a las 3:40 recibieron un llamado al 911 que advirtió de supuestas detonaciones con armas de fuego, en el cruce de las Lukman y Malvina Soledad.
Agentes de la comisaría 42 fueron hasta el lugar. Cuando llegaron interceptaron a dos jóvenes de 20 años y los identificaron. Después, los jóvenes arrojaron piedras contra los policías y el patrullero.
Un cabo recibió una piedra en el pecho y otra en un brazo. Los policías respondieron con postas de goma.
“Ayer antes de las 7 atacaron otro móvil en inmediaciones de la Escuela 255. Un policía recibió una piedra en el pecho y otra en el rostro”.
Comisario Juan Fernández, jefe de la Unidad Regional Tercera.
Todavía hay vehículos de la década del 80.
Se estima que cada patrullero circula más de 200 kilómetros por día, en calles en muy mal estado.
Datos
- “Ayer antes de las 7 atacaron otro móvil en inmediaciones de la Escuela 255. Un policía recibió una piedra en el pecho y otra en el rostro”.
- Todavía hay vehículos de la década del 80.
- Se estima que cada patrullero circula más de 200 kilómetros por día, en calles en muy mal estado.