Preventiva a uno de los acusados de robar a empleados de una tienda

Redacción

Por Redacción

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NEUQUÉN (AN).- Patricio Miguel Bravo (32) permanecerá dos meses en prisión preventiva luego de que ayer la fiscal Valeria Panozzo lo acusara de ser uno de los cuatro delincuentes que el jueves al mediodía asaltaron a los empleados del comercio Galver y les arrebataron en pleno Parque Central 78.000 pesos. Bravo fue detenido apenas una hora más tarde en el acceso al aeropuerto dado que su vehículo, un Peugeot 307, fue visto por los testigos quienes incluso anotaron la patente. En el coche se encontraron 28.000 pesos que serían una parte del botín. Ayer se supo que el vehículo, y Bravo también, son conocidos por la policía dado que en agosto pasado el hombre fue detenido tras una espectacular persecución policial por la Ruta 22 que comenzó en Villa Regina cuando habría eludido un control y terminó en esta ciudad. En la audiencia de ayer el juez Cristian Piana dispuso que Bravo permanezca dos meses en prisión preventiva para evitar que obstaculice la investigación. Es que si bien aún restan realizar ruedas de reconocimientos, falta fundamentalmente dar con los otros tres hombres que atacaron a los empleados de Galver a la altura de las vías cuando se dirigían a depositar en el banco Galicia los 78.000 pesos, de lo cuales 50.000 siguen sin aparecer. Por la modalidad del atraco Bravo fue imputado del delito de robo doblemente calificado por ser en poblado y en banda y por el empleo de armas, dado que los testigos dicen que actuaron con cuchillos. Panozzo detalló que la maniobra fue planificada, dado que no solo el auto estaba estratégicamente ubicado para facilitar la huida sino que los delincuentes actuaron al mismo tiempo a razón de dos por cada empleado. Pero la fiscal fue más allá y acusó a Bravo de ser quien roció con gas pimienta a las víctimas y les quitó el bolso con el dinero, dado que el hombre tiene una seña muy particular que fue recordada por las víctimas. Si bien Bravo tiene 32 años el hombre ya acumula antecedentes, siendo el último una unificación de condenas por la cual aún está cumpliendo con una probation de 1.080 horas de trabajo comunitario. Como complemento de esa medida impuesta en mayo de este año, el hombre debía presentarse en la fiscalía una vez por semana, y se supo que casualmente lo habría realizado el jueves, poco antes del asalto en San Martín e Yrigoyen.


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