Probation para el dueño de un geriátrico
NEUQUÉN (AN).- El propietario y enfermero de un geriátrico clandestino de Centenario que estaba acusado de abandono de persona por el estado que presentaba un anciano que falleció a su cuidado fue beneficiado con una probation y deberá realizar 96 horas anuales de trabajos comunitarios. La situación del geriátrico de calle El Salvador al 1600 salió a la luz cuando Julio Alberto Freidos, de 88 años, falleció el 25 de febrero de 2014 y fue desde el hospital de Centenario que radicaron la denuncia por las avanzadas escaras que tenía, además de un estado de desnutrición. La autopsia a Freidos determinó que el hombre no falleció por el mal cuidado sino por una enfermedad cardíaca preexistente, aunque sí se indicó que el estado de abandono empeoró su situación. Ayer el fiscal Maximiliano Breide Obeid llegó a un acuerdo con el defensor del enfermero Pablo Parra, que fue avalado por el juez Marcelo Muñoz, marcando una suspensión de juicio a prueba o probation por tres años, en la que Parra deberá realizar 96 horas anuales de tareas comunitarias y tomar un curso de cuidados paliativos para enfermos terminales. Como parte del acuerdo, el defensor, Alfredo Ferreyra, planteó que los trabajos comunitarios se realicen en el centro Ayuntún, en donde Parra colaboraría en los tratamientos contra adicciones. A diferencia de otras probations otorgadas, Parra no fue inhabilitado para ejercer como enfermero, sino para contar con un local comercial dedicado al cuidado de ancianos, por lo que no podrá volver a abrir el geriátrico. El fiscal explicó que tampoco se realizará una reparación económica a la familia dado que la misma habría manifestado que no le interesaba. Si Parra cumple con esas condiciones, más las genéricas de una probation, al término de los tres años será sobreseído, dado que a diferencia de otros acuerdos, la suspensión del juicio a prueba implica que el imputado no se declara responsable de los cargos.