Una ciudad de la Patagonia será la tercera del país en abrir un segundo hotel Hilton: se suma a Buenos Aires y Mendoza
Neuquén será la tercera ciudad de Argentina en tener más de un hotel Hilton. La expansión de Vaca Muerta impulsa nuevas oportunidades para el mercado inmobiliario y hotelero de la capital patagónica. ASPA y Hilton apuestan por ampliar la oferta de alojamiento y responder a las nuevas demandas del sector corporativo.
El desarrollo de Vaca Muerta transformó a Neuquén en un polo de negocios que demanda cada vez más infraestructura, servicios y alojamiento para el público corporativo. En ese escenario, la capital neuquina se prepara para sumar un segundo hotel de Hilton, la cadena hotelera cuyo valor de marca alcanza los US$ 19.200 millones, según la consultora internacional Brand Finance. La apuesta apunta a ampliar la oferta y atender a nuevos perfiles de huéspedes, en una ciudad que busca consolidar su lugar como centro estratégico de la actividad energética.
El anuncio fue uno de los temas centrales del tercer panel del Private Real Estate Dialogue, realizado el jueves 22 de octubre en el Hilton Garden Inn Neuquén y organizado por la Cámara de Comercio Argentina-Texas (ATCC, por sus siglas en inglés). Participaron Christian Primo, gerente general del hotel, y Facundo Veas, director comercial de ASPA, la desarrolladora inmobiliaria que impulsa junto a Hilton el nuevo establecimiento. La conversación abordó la evolución del mercado hotelero, el peso de la demanda corporativa y las oportunidades que abre el crecimiento de Neuquén, aun cuando parte de la actividad hidrocarburífera se desplaza hacia zonas más alejadas de la capital.
Un segundo Hilton en Neuquén para ampliar la oferta hotelera
El nuevo proyecto llevará la marca Tru by Hilton y contará con 83 habitaciones. Estará ubicado en el microcentro de Neuquén, sobre la calle Belgrano al 100, y buscará captar un público diferente al que hoy predomina en el Hilton Garden Inn: viajeros más jóvenes, sin dejar de lado las necesidades de alojamiento de las empresas vinculadas con la industria energética.
«Es una marca muy divertida, muy apuntada a la nueva generación, chicos de unos 30 años. Trabaja como un gran hostel, con espacios compartidos, áreas de trabajo y propuestas recreativas, pero con una calidad constructiva muy alta», explicó Primo. El concepto combina ambientes comunes y una tarifa más conveniente con los estándares de calidad de Hilton, para ofrecer una alternativa atractiva a quienes viajan por trabajo y buscan una experiencia distinta.
«Es una marca muy divertida, muy apuntada a la nueva generación, chicos de unos 30 años. Trabaja como un gran hostel, con espacios compartidos, áreas de trabajo y propuestas recreativas, pero con una calidad constructiva muy alta».
Christian Primo, gerente general de Hilton Neuquén, acerca de Tru by Hilton.
Veas confirmó que el hotel tendrá 83 habitaciones y anticipó que la empresa trabaja en su lanzamiento oficial. «Lo que buscamos es responder a la necesidad que tiene, sobre todo, la industria del oil and gas, brindando la hospitalidad y todos los elementos que necesita», señaló.
La apertura proyectada permitirá que dos marcas de esta cadena convivan en Neuquén, siendo la tercera ciudad de Argentina en marcar el hito después de Buenos Aires y Mendoza. Los establecimientos tendrán propuestas diferenciadas: mientras el Garden Inn está orientado principalmente al viajero corporativo tradicional, Tru apunta a una generación más joven y a quienes priorizan espacios flexibles y tarifas más accesibles. La estrategia de ASPA y Hilton es cubrir distintos segmentos del negocio hotelero y responder a necesidades diversas de alojamiento.
El nuevo emprendimiento se apoya en la experiencia de una alianza que ya dejó una huella en el desarrollo urbano neuquino: un gran complejo que incluye residencias, oficinas, locales comerciales y el hotel Garden Inn, en una de las zonas de mayor desarrollo inmobiliario de la capital. Su torre de 112 metros continúa siendo la más alta de la Patagonia.
Veas recordó que el proyecto original comenzó a gestarse alrededor de 2014, cuando la caída de un inversor clave obligó a replantear el modelo de negocio. La respuesta fue apostar por un desarrollo de usos mixtos y por un segmento premium que, según su diagnóstico, estaba desatendido. «Vimos lo que la ciudad estaba necesitando: residencias premium y el mix use», contó. El empresario atribuyó la consolidación del Alto Neuquino también a otros desarrollos y obras que acompañaron la transformación del sector.

La expansión de Hilton se apoya, además, en el alcance internacional de la cadena y en el reconocimiento de su marca. Para Primo, la elección fue acertada porque Neuquén necesitaba un establecimiento con estándares internacionales de servicio y seguridad para recibir a ejecutivos de grandes compañías. Con la incorporación de Tru, la alianza busca extender esa propuesta a un público diferente sin perder el vínculo con la actividad corporativa.
La demanda corporativa, el corazón del negocio hotelero
Aunque el crecimiento de Neuquén abre oportunidades en distintos segmentos, el principal sostén de la hotelería sigue siendo la actividad empresarial. Primo precisó que alrededor del 95% de los huéspedes del Hilton Garden Inn responde al segmento corporativo, con una fuerte presencia de directivos y ejecutivos de compañías petroleras y energéticas.
En ese mercado, agregó, la seguridad no es un aspecto secundario: las empresas exigen condiciones específicas de protección contra incendios, controles de acceso y otros estándares que sus trabajadores deben encontrar durante sus estadías.
La presencia de una marca internacional permite ofrecer esas garantías y una experiencia reconocible para quienes viajan con frecuencia por motivos laborales. «Vos decís Hilton y todo el mundo sabe qué va a ofrecerle», resumió Primo, quien destacó que el establecimiento neuquino también contribuyó a la expansión de la cadena hacia el interior del país.
El perfil de los huéspedes, sin embargo, comienza a diversificarse. Según el gerente, el componente corporativo continúa siendo dominante, aunque hoy llegan viajeros de actividades distintas a la energética. A la vez, las empresas incorporan trabajadores más jóvenes, un cambio que ayuda a explicar la elección de Tru y su propuesta de espacios compartidos.
El negocio hotelero también está relacionado con la actividad de oficinas, restaurantes y otros servicios urbanos. Para Primo, los edificios corporativos generan un movimiento que trasciende el horario laboral: quienes trabajan en la ciudad también se alojan en hoteles y consumen en bares y restaurantes. De ese modo, la demanda de alojamiento forma parte de un ecosistema de servicios que depende de la presencia de empresas y de la consolidación de Neuquén como centro de negocios.
La apuesta, por lo tanto, no consiste únicamente en sumar habitaciones. También busca interpretar cómo cambian los viajes de trabajo y qué tipo de infraestructura necesita una ciudad que recibe ejecutivos, profesionales y nuevas generaciones de trabajadores vinculados con el desarrollo energético.
Neuquén, una fortaleza urbana frente a la expansión de Vaca Muerta
La actividad hidrocarburífera avanza hacia áreas cada vez más alejadas de Neuquén capital. Sin embargo, tanto Primo como Veas consideran que la ciudad conserva ventajas que pueden sostener su protagonismo: infraestructura, servicios, oferta educativa, centros de salud y una mayor diversidad de actividades.
Aun cuando los yacimientos se encuentren más lejos, la ciudad mantiene funciones que no se limitan al alojamiento. «Se necesita el resto de las cosas, no solamente un hotel o vivienda», planteó Primo al abordar los desarrollos en Añelo y Rincón de los Sauces. Mencionó hospitales, colegios y clubes entre los servicios que fortalecen la posición de Neuquén. A su entender, esa infraestructura constituye una ventaja frente al crecimiento más acelerado y desordenado que pueden experimentar otras localidades petroleras.
Veas, por su parte, puso el foco en la expansión demográfica. Durante el panel, señaló que Neuquén capital crece a un ritmo estimado de entre 20.000 y 30.000 habitantes por año, sin contar los nacimientos. De mantenerse esa tendencia, sostuvo, en tres o cuatro años la ciudad podría incorporar una población equivalente a la de Plottier.
«Hoy es muy difícil hacer un desarrollo. Por eso hay que ser muy cautos y estudiar muy bien desde la génesis lo que uno va a lanzar y a prometer».
Facundo Veas, director comercial de ASPA.
Para el director comercial de ASPA, esa dinámica representa una oportunidad, pero también una responsabilidad. «Hay una gran oportunidad, pero requiere que nos ocupemos», advirtió. Entre los desafíos enumeró la necesidad de mejorar la infraestructura, fortalecer el planeamiento urbano y profundizar la articulación público-privada.
El escenario también exige mayor rigor al momento de desarrollar nuevos proyectos. Veas explicó que los costos en pesos avanzan más rápido que el dólar, mientras los márgenes se reducen y los inversores cuentan con más información para evaluar cada propuesta. «Hoy es muy difícil hacer un desarrollo. Por eso hay que ser muy cautos y estudiar muy bien desde la génesis lo que uno va a lanzar y a prometer», afirmó.
La existencia de necesidades habitacionales, corporativas y hoteleras no garantiza, por sí sola, la viabilidad de cualquier emprendimiento. Para Veas, el desafío consiste en identificar qué oportunidades pueden convertirse en proyectos sostenibles y cómo financiarlos en un mercado que todavía considera pequeño frente a sus necesidades potenciales.
Su conclusión combina optimismo y prudencia: Neuquén tiene condiciones para aprovechar el crecimiento de Vaca Muerta, pero el resultado dependerá de la capacidad de los desarrolladores, las empresas y el sector público para trabajar en conjunto. La expansión hotelera de Hilton es una expresión de esa apuesta: acompañar la transformación de la capital con propuestas diferenciadas, pensadas para una demanda que cambia junto con la ciudad.
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