Puentes carreteros (II)
Neuquén
Nadie habla, nadie atiende y nadie responde. Ni la Subsecretaría de Seguridad Provincial, ni Defensa Civil, ni Vialidad nacional (con jurisdicción en ruta 22), ni la Dirección de Bomberos de la Policía de Neuquén. De solo pensar en el caos y la estampida que produciría el repentino incendio de algún automóvil da escalofríos. Es cierto que al evitar el paso de camiones se alivió considerablemente las “molestias” que se padecen, pero el peligro sigue presente y es lo suficientemente importante como para permanecer “distraídos”.
Tampoco Obras Públicas o el Colegio de Ingenieros se ha manifestado sobre las brutales cargas estáticas a que se somete regularmente, desde el comienzo de la pandemia, a sus estructuras, diseñadas para soportar el paso regular pero no estacionarse sobre ellas, ¿o me equivoco? ¿No sería conveniente considerar la coherente, económica y sumamente funcional alternativa propuesta por la edil cipoleña Flavia Boschi, colocar a partir de mañana mismo una dotación de despliegue rápido de bomberos en el lugar?
¿Por qué no se toma en cuenta hacer los controles como lo propone la Sra. Boschi? ¿Por mezquindades políticas? (yo estoy en las antípodas ideológicas de la edil, lo que no me impide reconocer su valioso y coherente aporte).
¿ O al ser tan sencilla, funcional, evidente, despierta la vergüenza de los responsables que no la pensaron antes? A pesar del grave peligro de exterminio que pesa sobre nuestras cabezas (el coronavirus continúa descontrolado) pareciera que es más importante el orgullo personal de algún mediocre con cargo que la seguridad colectiva. Por tomarnos la temperatura nos exponemos a multiplicados peligros.
Sergio Giardino
DNI 8.021.646