“Hay una gran oportunidad para toda esta región”

El vicepresidente de Expofrut Argentina cambia los objetivos de la empresa

29 ago 2015 - 00:00

Fernando Oris de Roa es un ejecutivo no tradicional dentro de la media del Valle. Educado, cordial y moderado al transmitir sus conceptos, mantuvo una extensa charla con “Río Negro Rural”, comentado su posición frente a una crisis frutícola que, para muchos, se encuentra en una situación terminal.

Fue el dueño de San Miguel, hoy la empresa exportadora más importante del país. Se hizo cargo de esta firma en los inicios de la década del 90, momento en que presentaba una crítica situación financiera, para venderla años después totalmente saneada. Asegura, con cierto orgullo en sus palabras, que “no fue un trabajo fácil, pero con una buena organización y objetivos claros llegamos”.

Oris de Roa es hoy vicepresidente de Expofrut Argentina, del Grupo Univeg. La empresa está realizando una profunda reestructuración en el Valle de Río Negro y Neuquén en busca de nuevos objetivos comerciales y económicos. “Trabajando muy prolijamente y con los ojos abiertos en lo que quiere el consumidor, de a poco podemos ir saliendo de esta crisis que afecta a toda la fruticultura”, señala confiado el ejecutivo.

A continuación se detalla parte de la conversación mantenida con el entrevistado.

–¿Cómo ve el Valle?

–No hace tantos años la gente venía a comprar fruta al Valle y ahora somos nosotros los que estamos saliendo a vender lo que tenemos. El impacto que tiene esto en la producción es enorme. El Valle se ha ocupado de lo que tiene, no de lo que se quiere, y de a poco nos fuimos desconectando cada vez más con lo que el mercado quiere. A esto hay que agregarle la coyuntura.

–Arreglando eso, ¿se soluciona el problema?

–Por supuesto que sí, pero eso requiere inversión, trabajo, tiempo...

–Inversión, en este contexto, ¿se consigue?

–Los contextos cambian rápido. Hay muchas hectáreas plantadas en el Valle y eso se fue haciendo a través de distintas coyunturas económicas. Estos son negocios cíclicos y lo malo que tiene es que son ciclos largos, tanto en lo bueno como en lo malo.

–Pero en estos últimos años la mayor parte fueron negativos...

–Acá hay una sola tragedia y es no poder cosechar el rédito en la parte positiva del ciclo. Si tenés un ciclo bueno y estás con una red que tiene agujeros, seguramente no podrás cosechar todos los beneficios que te ofrece la temporada. Entonces después te toca el ciclo largo y malo, y ahí es cuando entrás en crisis.

–¿Expofrut tiene hoy las variedades que reclama el mercado?

–Algunas sí y otras no. Las frutas que se producen en el Valle tienen, en general, algún destino que no siempre es el óptimo, pero lo tienen. Esas son las palabras que a mí no me gustan. Es una actitud mendigante frente al mercado. Es muy difícil ser productor, trabajar la tierra, tener trabajadores, manejar la parte financiera para después llegar a la cosecha y ¡ver si lo que yo estoy produciendo lo puedo colocar! Es una situación en la cual a nadie le gusta estar: producir para ver si después puedo llegar a vender.

–¿Cómo se cambia este contexto?

–Trabajando muy prolijamente y con los ojos abiertos en lo que quiere el consumidor. De a poco podemos ir saliendo de esta crisis que afecta a toda la fruticultura. Otra de las cosas que hay que hacer es unirse más como gremio los productores y empezar a pedir políticas públicas que sean necesarias para que los cambios varietales que necesita el Valle puedan suceder. Que el INTA ayude, que Senasa ayude, que existan los recursos económicos para hacerlo.

–¿No es lo que hoy se reclama?

–Puede ser. Pero esto no es un año de trabajo, es una disciplina y tiene que ser algo profesional, no amateur. Yo lo viví en los limones. Se necesita liderazgo y mucho esfuerzo para ejercer un cambio. El peor pecado que puede tener uno es creer que ya sabe más que el mercado.

–Eso es una conducta, un hábito, ¿por qué cree se va a modificar ahora?

–Todo lo que sea cambios, por más complicados que parezcan, se pueden hacer.

–¿Llegamos al piso de la crisis?

–El piso es cuando uno dice basta.

–¿Está dado ese punto de decir basta?

–No lo sé, no conozco al Valle tan bien como para contestar esa pregunta. Sin embargo, no veo ningún impedimento para que esto salga adelante. Los problemas son nuestros y tienen solución. Basta sólo con mirar a los países de nuestro alrededor. Vos podés tener un problema con carpocapsa. ¿Quién te lo produce?, ¿alguna de las siete plagas de Egipto? No... lo producimos nosotros. En la medida en que uno empiece a hacer las cosas bien, comenzás a darte cuenta de cuáles son las oportunidades.

–¿Cómo ve a Expofrut en los próximos cinco años?

–Mi propósito es ligarlo a la palabra confianza. Trust en ingles. Si le digo que envío una caja de frutas Categoría 2, cuando se abra esa caja se deberá encontrar fruta Categoría 2. Si yo le digo al productor que lo voy a recibir, tengo que hacerlo y hay que pagarle en tiempo y forma. Hoy veo en la región que nadie se tiene confianza y que nadie nos tiene confianza.

–¿No somos un espejo de lo que pasa en la Argentina?

–Yo no dejo que esas cosas me afecten. Ventanas para hacer negocios hay todo el tiempo. Si yo tuviese hoy 30 años estaría viendo en este momento chacras en el país, qué quiere que te diga. Hay una gran oportunidad para toda esta región. (Redacción Central)

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