Qué falta para que vuelva al turismo de reuniones a Bariloche

La presencialidad es clave en este tipo de convenciones, pero también la conectividad para lograr un híbrido con el straming.

Una de las convenciones realizadas antes de la pandemia.

Una de las convenciones realizadas antes de la pandemia.

La recuperación que experimentó el turismo en el ámbito local desde diciembre pasado generó un optimismo general en el sector, pero lejos está de alcanzar a todas las modalidades. El turismo de reuniones, por ejemplo, quedó sumido con la pandemia en una crisis de gran proporción y todavía no encuentra salida.

Los congresos y convenciones, así como los encuentros corporativos organizados por empresas de muy variados rubros, son una fuente de ingresos clave para los centros turísticos de alta capacidad instalada, como Bariloche. Los viajeros de este segmento son valorados especialmente por su poder de compra superior al promedio y porque contribuyen a mantener “la rueda en movimiento” durante las bajas temporadas.

Pero la veda que se mantiene para los encuentros masivos en general, sumada al auge de las nuevas tecnologías, la revalorización las videoconferencias y los intercambios por vía remota, pusieron en jaque el turismo de reuniones, según admitió la presidente de Bariloche Bureau, Julieta Rimoldi.

“Hay mucha incertidumbre, hay ciudades con centro de convenciones importantes que todavía no rehabilitaron la actividad -subrayó-. Los congresos masivos, de 5.000 o 10.000 personas es muy difícil que vuelvan en el corto plazo. Por el riesgo sanitario y porque hoy es imposible garantizar la conectividad”.

Bariloche no trabaja con ese segmento top, pero sí tenia desde hace años una agenda nutrida de encuentros y convenciones en la franja de las 200 a 800 personas, que también están paralizados.

Hoy los obstáculos mayores son la desconfianza, la crisis económica y también incide el cierre de fronteras, en el caso de las convenciones internacionales.

Según Rimoldi, que conduce la cámara especializada del sector, ya empezaron a establecer contactos con organizaciones profesionales y otras entidades que organizan regularmente congresos, pero todavía reina la reticencia. Explicó que el 30% de los congresos en todo el mundo son de temas médicos (cardiología, pediatría, oncología, entre muchos otros) y hoy “nadie en esas organizaciones tiene el foco puesto en lo académico y la capacitación”, reconoció Rimoldi.

El tamaño de los espacios y las capacidades permitidas es otro punto a resolver. Según la referente de Bariloche Bureau, “a Mar del Plata por ejemplo se le permitió hacer reuniones con un 30%”. Dijo que Bariloche no tiene grandes recintos pero ese límite condiciona mucho. El salón BEC, por ejemplo, tiene en su espacio más grande un aforo de 430 personas pero hoy no podrían ingresar más de 180.

Según Rimoldi, esas restricciones “aumentan los costos” y desalientan aún más la actividad. También está el factor tecnológico, ya que el desarrollo de las videoconferencias en sus distintas variantes ofrecen la posibilidad de participar de congresos a un menor costo.

Rimoldi dijo que “para Bariloche el turismo de reuniones es importante y estratégico, pero va a costar trabajo que vuelva”. Uno de los tantos temas operativos que buscan resolver por estos días con los potenciales organizadores de congresos es “el el que tiene que vwer con los seguros”, según explicó.

Replanteos

Bariloche solía recibir con frecuencia reuniones de incentivo organizada por compañías importantes para sus trabajadores. Según Rimoldi, el contexto de pandemia les puso freno porque “si una empresa manda a 100 empleados a Bariloche y alguno se contagia eso derivaría en aislamiento para el resto y es un problema serio en lo operativo y lo económico. Prefieren evitarlo”.

Está claro que el repunte del turismo familiar e individual, con ocupación casi del 100% el último fin de semana de carnaval, está lejos de replicarse en el turismo de reuniones.

Otro ex directivo de Bariloche Bureau, Diego Canestraci, dijo que el panorama es complejo en todo el mundo “y pasa más por lo sociológico que por lo mercantil”. Observó que “con una tasa más alta de vacunación el panorama podría cambiar”, pero en cualquier caso “la Organización Mundial de Turismo establece escenarios de recuperación de largo plazo”.

El presidente de la Cámara de Turismo de Río Negro, Néstor Denoya, aceptó también que es el segmento más complicado. “No creo que el turismo de reuniones desaparezca, pero sí es el sector que ha quedado más vulnerable -opinó-. La irrupción de la tecnología es muy fuerte y obliga a redefinir todo”.

Rimoldi dijo sobre esto último que una de las opciones a las que habrá que acostumbrarse son los congresos de tipo “híbrido”, es decir aquellos que podrían tener por ejemplo 200 participantes presenciales y otros 1.000 ó 2.000 que sigan las sesiones por streaming desde cualquier lugar del mundo, por supuesto a un costo mucho menor. La ciudad perdería todos beneficios del gasto en alojamiento, paseos y otros servicios que consume este tipo de turismo, pero al menos las reuniones sobrevivirían, hasta que lo peor de la crisis quede atrás.

Rimoldi dijo que ese desdoblamiento “va a dar un valor agregado que hoy no existe”, y es inevitable debido “al salto tecnológico, que llegó para quedarse”.

De todos modos consideró que “el participante a a seguir valorando la presencialidad por sobre todo, y con razón, porque la experiencia es distinta y el resultado también. Uno se acuerda de la gente con la que participó en un encuentro cara cara, pero no de aquellos con los que compartió un zoom”.

Plazos

Consultada sobre los posibles tiempos de recuperación, Rimoldi dijo que es difícil hacer estimaciones, entre otras cosas por “la caída de los canales de financiamiento normales y habituales” con los que trabajaba el turismo de reuniones.

Consideró que “los eventos corporativos van a volver recién en 2023 y 2024 y tal vez haya semipresenciales desde 2022”. Para los congresos de gran formato, los plazos podrían ser mayores.

Recordó que hoy el turismo individual también está en un momento de incertidumbre y “todo es hacer compras y tomar decisiones de último minuto, que no es la forma de trabajar del turismo de reuniones”.


SUSCRIBITE A NOTICIAS DIARIAS
Todos los días un correo con las noticias más importantes del día.

Comentarios


Qué falta para que vuelva al turismo de reuniones a Bariloche