“¿Qué festejan cuando festejan?”
Quiero referirme específicamente a los comunicados de la Multisectorial Zapala, ATEN Zapala, Mesa Coordinadora de DD. HH., la Colectiva Chapal APZA, Juventud Comunista Revolucionaria, Proyecto Sur, Movimiento Evita de Zapala, Partido de los Trabajadores y del Pueblo, entre otras instituciones de la ciudad que no dudaron en apoyar un acto criminal en el cual fui víctima el 28 de diciembre pasado en horas de la tarde en el Paraje Portezuelo Norte. Pido encarecidamente a las autoridades municipales y provinciales su intervención, teniendo en cuenta los antecedentes mediatos e inmediatos del mismo, en el contexto en que se desarrollaron, con una visión tanto nacional como internacional de la problemática. Fue así que en la oportunidad me trasladé al lugar mencionado para llevar a cabo una diligencia judicial, orden emanada de una autoridad competente material y jurisdiccionalmente, y fue en esas circunstancias donde un puñado de individuos cometió un ataque violento hacia mi persona, que por poco me cuesta la vida, desfigurando mi rostro entre otras serias lesiones, perpetrando en principio varios delitos contra mi vida, mi integridad corporal y daños, agravados por las circunstancias de lugar y modo. Este ataque violento, desmedido, ejercido con alevosía y aprovechando la ocasión de indefensión, obviamente intentaba impedir o al menos entorpecer la realización del acto judicial, que no obstante lo cual logró su cometido. Esta manera de llevar a cabo un reclamo tiene nombre y apellido, cometer delitos con el fin de atemorizar a una autoridad, para realizar actos o que se abstengan de hacerlos, y es en el carácter de oficial de Justicia que me constituí en el lugar, realizando un instrumento público del que doy plena fe. El ataque se lo adjudican miembros de la agrupación Winkul Newen en su pronunciamiento de disculpa publicado en zapalanoticias.com, manifestando y justificando la acción delictiva como un “acto de amor a la vida” … hechos que seguiremos lamentando, según sus palabras, mientras el Estado no reafirme sus derechos. Llamo a la reflexión a las instituciones mencionadas más arriba que, con absoluta falta de seriedad y respeto, fomentan y avalan estos incidentes y luego festejan sus “logros”, imágenes fotográficas que he recibido donde se los observa triunfantes enarbolando una bandera en la puerta de la Comisaría 22ª de la ciudad de Zapala. Párrafo aparte merece la mención de que en esas lamentables circunstancias se encontraba mi hijo, alumno de un establecimiento educativo de esta ciudad, que con absoluta templanza e integridad presenció el ataque y con asombro observa cómo profesores de la institución a la cual concurre fomentan hechos criminales. Mi agradecimiento al Sejun, compañeros de trabajo, a mis vecinos, amigos, familiares, personal del Hospital Zapala, al Dr. Héctor L. Manchini, al Dr. Julián Álvarez, al Dr. Pedro Arce, por los gestos de solidaridad. Gracias también a los loncos Patricio Zapata y José Rubilar, quienes gentilmente se acercaron a mi domicilio abochornados por estos hechos de violencia. Verónica Pelayes, DNI 20.350.972 Zapala
Verónica Pelayes, DNI 20.350.972 – Zapala