que si vengo, que si voy, que me quedo…
BUENOS AIRES (Walter Rodríguez, enviado especial).- “Maravilla Martínez está rumbo al hospital. Le hubiese encantado estar aquí ante ustedes para responder a sus preguntas, pero tiene fracturada la mano izquierda y varios cortes en la cara”. Sampson Lewkowicz (foto) daba las explicaciones de rigor de porqué el campeón no se acercó hasta la conferencia de prensa que se montó en la cancha de básquet de Vélez. Mientras Sampson llenaba el espacio reservado para Maravilla diciendo entre otras cosas que su pupilo no iba a combatir en lo que resta del 2013. “Recién en marzo del 2014, Maravilla podría volver a exponer el título. Puede llegar a ser el último combate que realice”, anticipaba. “Hace seis años que estoy con él y ya lo considero un hijo. Y yo digo que mi hijo no pelea hasta marzo del año que viene”. Después de diez minutos y cuando Sampson se despedía de los periodistas acreditados, ingresó al recinto uno de los segundos del campeón, quien tomó el micrófono y lanzó: “En 20 minutos, Maravilla estará hablando con ustedes…”. La noticia sorprendió al manager, quien no pareció conforme con la decisión de Sergio de presentarse en la sala. Los 20’ no alcanzaron a pasar y Maravilla, con su mano izquierda vendada, hizo su ingreso y se subió a la tarima. “Vamos a dar la conferencia como se pueda. Me volví a romper la mano, pero no pasa nada. Tengo la derecha todavía…”, fue la humorada inicial. “Quiero agradecerle a todos los argentinos que vinieron, que desafiaron la lluvia y se bancaron toda la espera. Salí campeón con una mano. Daría mi vida por ver felices a todos los argentinos”, continuó. Antes de despedirse, Maravilla reafirmó los dichos de su promotor y reconoció que está cerca del retiro. “Lo peor para un boxeador es una derrota dicen por ahí, pero para mí lo peor es una lesión”, finalizó.