Rajoy les cierra el grifo y catalanes preparan el llamado a la secesión
El gobierno español quiere quedarse con los ingresos fiscales que percibe la administración de Puigdemont. Los independendistas llaman a la desobediencia y podrían declarar la separación en el parlamento regional, el viernes próximo.
l gobierno español se dispone a asumir el control total de las finanzas catalanas, ya bajo tutela parcial, lo que dejaría sin ningún recurso propio al ejecutivo regional. Mariano Rajoy anunció que quiere hacerse con el control de los ingresos fiscales percibidos directamente por el gobierno catalán. De concretarse la medida, perderán todo margen de maniobra financiera, dado que Madrid ya puso bajo su control el resto de sus recursos.
Sin embargo, el independentismo catalán no cede e inició ayeruna semana decisiva, con crecientes llamamientos a la desobediencia y a declarar la secesión.
Los partidos independentistas en Cataluña propusieron un pleno en el parlamento regional el jueves para responder a la intervención de la autonomía propuesta por Madrid que el Senado español debe aprobar el viernes.
“El pleno determinará qué respuesta como país tenemos que dar a esta decisión del gobierno”, dijo el vocero de la mayoría parlamentaria Lluís Corominas, calificando las medidas de Rajoy de “agresión institucional”.
En esta sesión, los diputados catalanes podrían declarar la independencia de la región de 7,5 millones de habitantes.
Los ingresos que quiere cortarles Rajoy consisten en determinados impuestos (gravámenes al patrimonio, derechos de sucesión) y gastos de matrícula en universidades públicas. Representan alrededor de un 25% de los ingresos del ejecutivo dirigido por Carles Puigdemont.
Si el Senado, donde el partido de Rajoy es mayoritario, aprueba el próximo viernes las medidas solicitadas por el gobierno, la dirección general de impuestos de Cataluña deberá someter todas sus decisiones al ministerio de Hacienda y no al actual número dos de la Generalitat, Oriol Junqueras.
A mitad de septiembre, el gobierno español decidió restringir financieramente al gobierno catalán, a fin de evitar que sus dirigentes desviaran dinero público a tareas de organización del referendo ilegal del 1 de octubre, por ejemplo, la compra de urnas.
Desde el 15 de septiembre, Madrid ya no deposita ese dinero en las cuentas de la Generalitat, sino que paga directamente las facturas de los servicios públicos esenciales de Cataluña (hospitales, escuelas, policía, etc).
El gobierno de Rajoy tomó esta medida drástica después de que los separatistas se negaran a someterse a un control semanal de sus cuentas, que se les había impuesto desde el mes de julio.
“Vamos a establecer las autoridades que gobernarán Cataluña. Esperamos que la gente desoiga las instrucciones que planean sus líderes”
Alfonso Dastis,
canciller español.
Datos
- “Vamos a establecer las autoridades que gobernarán Cataluña. Esperamos que la gente desoiga las instrucciones que planean sus líderes”