Rajoy queda tocado por escándalo de corrupción
AP
MADRID (AFP).- El jefe del gobierno español, el conservador Mariano Rajoy, salió a flote con un certero discurso sobre las acusaciones de corrupción y una firme negativa a dimitir, pero queda “tocado” por un escándalo que no ha terminado, consideraban ayer analistas y prensa. Tras meses evitando hablar del tema e incluso pronunciar el nombre de Luis Bárcenas, extesorero de su partido imputado por corrupción que le implicó personalmente, Rajoy tomó el jueves ante el Parlamento “el toro por los cuernos”. Admitió haberse equivocado con Bárcenas, un colaborador muy cercano que le “engañó”, y reconoció que su partido pagó sobresueldos a sus dirigentes pero aseguró que se hizo de forma legal. El mandatario aseveró que no es culpable de corrupción y dejó muy claro que no tiene ninguna intención de dimitir. “Es un discurso muy contundente. Parlamentariamente es un discurso muy bien enhebrado”, consideraba el politólogo Fernando Vallespín, de la Universidad Autónoma de Madrid. Sin embargo, según Vallespín, fuera de su partido “no se ha convencido a nadie” “Este es un lastre del que ya no se va a librar. Un lastre que va condicionar su acción de gobierno y su biografía política”, consideraba el diario conservador El Mundo, que había destapado el escándalo.