Recorre la Patagonia sobre ruedas, con su perro Olle

Silvina, una veterinaria de 38 años, salió a la ruta con su border collie. Alterna tramos de pedaleo con otros en que los llevan en vehículo. Ya suman 37 días en el camino y ahora disfrutan de Pehuenia.



Hacía meses que lo venía pensando. El deporte le ganaba cada vez más horas al ocio. Veterinaria de profesión, Silvina Kremer (38) se las rebuscaba para dedicar tiempo también al entrenamiento. Hizo ciclismo, trekking y vivió experiencias de montañismo. Hasta que un día vendió el fondo de comercio de su local de atención de mascotas y decidió no renovar su contrato de alquiler en su departamento en General Rodríguez, Buenos Aires. Se embarcó de lleno a cumplir su sueño.

Silvina pedalea con 50 kilos de carga. Su perro viaja adentro del carro.

Ya tenía su bici bastante equipada. Había comprado alforjas para el equipaje, armado el kit de primeros auxilios, el de supervivencia, acopiado abrigo y conseguido un carro, ya que su querido border collie “ Olle” iba a ser su compañero de viaje. “Llevo 50 kilos de peso. Lo más difícil fue en los tramos largos sin urbanización, el peso de llevar el agua para los dos”.

El viaje

1393 km
1.393 km lleva recorridos Silvina junto a su perro en 37 días. Salió de Buenos Aires y ya están disfrutando Villa Pehuenia.

“Es la primera vez que hago cicloturismo. El 30 de marzo preparé la bici y salí por Ruta 5, sin ningún itinerario hecho, sólo con la idea de recorrer la Patagonia”, comentó la ciclista, en su paso por Roca días atrás. Ya suman 37 días de aventura, pedaleo y cantidad de personas conocidas en el trayecto.

Cumbre en el Batea Mahuida, selfie de a dos en el volcán.

“El primer tramo fue de 400 kilómetros. Hacía 100 por día y me cansé al cuarto día, nos quedamos en Santa Rosa dos días, luego continuamos hasta Acha. La ruta es peligrosa, a Olle lo asustan los camiones, pero venimos muy bien. Llegamos a Roca con 700 km pedaleados”, comentó desde la casa de sus nuevos amigos: una pareja de deportistas que le hizo lugar en su casa.

“Conocí personas que me sorprenden con la empatía y la conexión. Se sufrió el ripio y el camino montañoso. Llegamos a Pehuenia bastante agotados. Los chicos de Roca nos trajeron a Primeros Pinos donde compartimos un campamento y luego seguí. Mucho tráfico pero en sentido contrario por finde de pascuas. Quizás este finde nos quedamos acá en Pehuenia porque el pronóstico es lluvias”. El próximo destino: Aluminé.


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