Recuerdos de Luis Alberto Spinetta

Redacción

Por Redacción

“Yo siempre hice hincapié en la comunicación. Es importante acercar, transmitir todo lo posible al prójimo y compartir. Nadie es dueño de nada. La música es para compartirla, para dejarla, transmitirla. Ese es mi foco. Fuera de todo ego y de todo boludeo terrenal, me interesa que quede el mensaje que ella contiene. Uno aprende a, rápidamente, desechar lo que no sirve. Cuando tuve la bendición de que Luis me invitara a tocar con Pescado (Rabioso) en Las Bandas Eternas, yo tuve que tomar la esencia de las canciones. Después salió solo ponerle algún coloreo a lo Vadalá, digamos. ¡Qué maravilloso! Para mí fue un honor y algo que todavía no puedo creer… Haber tocado esa música me transportó, no sé, como en un sueño. Fue el recital más groso en el que toqué alguna vez. Aportar una mirada nueva, lo da –simplemente– entregarse a la música y nunca detenerse. No se trata de tocar cada vez más, mayor cantidad de notas, sino de encontrar lo más correcto. Solo te lo pide la canción y hay que escucharla. El aprendizaje es eterno, infinito”, dice Vadalá. Las entradas anticipadas para sus conciertos del 9 y 10 de agosto, se consiguen en Roca, en Kiosco Caramelo Loco, Mitre esquina Av. Roca, y en Espresso Bar, Tucumán y Chacabuco. En Neuquén, en Todomúsica, Av. Argentina 261.


“Yo siempre hice hincapié en la comunicación. Es importante acercar, transmitir todo lo posible al prójimo y compartir. Nadie es dueño de nada. La música es para compartirla, para dejarla, transmitirla. Ese es mi foco. Fuera de todo ego y de todo boludeo terrenal, me interesa que quede el mensaje que ella contiene. Uno aprende a, rápidamente, desechar lo que no sirve. Cuando tuve la bendición de que Luis me invitara a tocar con Pescado (Rabioso) en Las Bandas Eternas, yo tuve que tomar la esencia de las canciones. Después salió solo ponerle algún coloreo a lo Vadalá, digamos. ¡Qué maravilloso! Para mí fue un honor y algo que todavía no puedo creer… Haber tocado esa música me transportó, no sé, como en un sueño. Fue el recital más groso en el que toqué alguna vez. Aportar una mirada nueva, lo da –simplemente– entregarse a la música y nunca detenerse. No se trata de tocar cada vez más, mayor cantidad de notas, sino de encontrar lo más correcto. Solo te lo pide la canción y hay que escucharla. El aprendizaje es eterno, infinito”, dice Vadalá. Las entradas anticipadas para sus conciertos del 9 y 10 de agosto, se consiguen en Roca, en Kiosco Caramelo Loco, Mitre esquina Av. Roca, y en Espresso Bar, Tucumán y Chacabuco. En Neuquén, en Todomúsica, Av. Argentina 261.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora