“Reflexiones analógicas en la era digital”

Redacción

Por Redacción

Siglo veintiuno, te pregunto: “Irrisorios son los cambios de moral/ los valores se perdieron./ Si el analógico saber ya no llora ni sugiere/ el nervioso digital, no mama./ Y es un gil el ‘licenciado’ cuando no consigue un curro estatal para afanar”. ¡Que el mundo fue una porquería lo sabemos!, ¿y por qué? Porque hombres y mujeres lo invadieron, predicaron, gobernaron y parieron. Sus semejantes nacieron unos santos y perversos y otras santas y perversas y ya no se diferencian por sexo sino por el seso, exitosos y exitosas y la raza ya no cuenta, si apelamos a este ejemplo que acuñó José Martí: “En el mundo no hay más que dos razas: una inferior que sólo piensa en el interés propio, bien sea de su peculio, su soberbia o su vanidad, y otra superior que sólo piensa en el interés humano”. Y el humano y/o la humana son el hombre o la mujer, macho o hembra, que para formar una familia y brindarnos un futuro que soñaron más y mejor nos dieron la protección y también educación y ahora tengo la ocasión de expresar mi parecer. Pero algo debo aportar para hacer reflexionar y valoro lo que expresó Einstein, un sabio que dijo: “Lo malo del avance tecnológico no es que las máquinas terminen pensando como los hombres, sino que los hombres terminen pensando como máquinas”. Esto me motiva a cavilar, como humanos y hermanos, respetemos los mayores y eduquemos los menores con valores superiores, en lugar de inculcar el poder que dan el dinero o los encumbrados cargos. Hace un tiempo tuve la suerte de dialogar en Trelew con el periodista y “sectólogo” Alfredo Silleta. El mismo el lunes 30 de julio de 2007 entrevistó al por entonces cardenal Jorge Bergoglio, primado de la Argentina, quien recibió en su despacho personal al autor de un reciente libro titulado “Shopping Espiritual”, el cual tiene un capítulo dedicado a sectas que funcionan dentro de la Iglesia Católica. Finalmente Alfredo Silletta le agradeció al cardenal Bergoglio haberlo recibido y escuchado, “demostrando una vez más la amplitud de criterio de quien es la máxima autoridad de la Iglesia en Argentina”. De aquel lejano intercambio de conocimientos con el “sectólogo” Alfredo Silleta, recuerdo que analizando la influencia de los medios de comunicación manifestó lo siguiente: 1) nos incitan a poseer todo lo que da poder, “un auto de alta gama, una costosa residencia, vacaciones en lugares paradisíacos con deslumbrantes modelos”, etc., y 2) ¿como obtener lo anterior? Mediante estafas, poder económico, cargos políticos, asesinatos, robos, estafas lavado de dinero, etc. En fin, advierto el cambalache en que nos ha mezclado la vida e imagino el calefón llorando junto a la Biblia y contemplo, gracias a la tevé (en tiempo real), a un encumbrado político y a un economista ufanarse de sus “faranduleras conquistas”, recibiendo los lisonjas de invitados a la fastuosa boda en ostentosos vehículos de alta gama. Y pregunto: ¿hay que ser exitoso para alcanzar estos resultados? ¡Yo me quedo al lado de Francisco! ¿Y usted? Heraldo Ruddy González DNI 5.471.578 – Trelew

Heraldo Ruddy González DNI 5.471.578 Trelew


Siglo veintiuno, te pregunto: “Irrisorios son los cambios de moral/ los valores se perdieron./ Si el analógico saber ya no llora ni sugiere/ el nervioso digital, no mama./ Y es un gil el ‘licenciado’ cuando no consigue un curro estatal para afanar”. ¡Que el mundo fue una porquería lo sabemos!, ¿y por qué? Porque hombres y mujeres lo invadieron, predicaron, gobernaron y parieron. Sus semejantes nacieron unos santos y perversos y otras santas y perversas y ya no se diferencian por sexo sino por el seso, exitosos y exitosas y la raza ya no cuenta, si apelamos a este ejemplo que acuñó José Martí: “En el mundo no hay más que dos razas: una inferior que sólo piensa en el interés propio, bien sea de su peculio, su soberbia o su vanidad, y otra superior que sólo piensa en el interés humano”. Y el humano y/o la humana son el hombre o la mujer, macho o hembra, que para formar una familia y brindarnos un futuro que soñaron más y mejor nos dieron la protección y también educación y ahora tengo la ocasión de expresar mi parecer. Pero algo debo aportar para hacer reflexionar y valoro lo que expresó Einstein, un sabio que dijo: “Lo malo del avance tecnológico no es que las máquinas terminen pensando como los hombres, sino que los hombres terminen pensando como máquinas”. Esto me motiva a cavilar, como humanos y hermanos, respetemos los mayores y eduquemos los menores con valores superiores, en lugar de inculcar el poder que dan el dinero o los encumbrados cargos. Hace un tiempo tuve la suerte de dialogar en Trelew con el periodista y “sectólogo” Alfredo Silleta. El mismo el lunes 30 de julio de 2007 entrevistó al por entonces cardenal Jorge Bergoglio, primado de la Argentina, quien recibió en su despacho personal al autor de un reciente libro titulado “Shopping Espiritual”, el cual tiene un capítulo dedicado a sectas que funcionan dentro de la Iglesia Católica. Finalmente Alfredo Silletta le agradeció al cardenal Bergoglio haberlo recibido y escuchado, “demostrando una vez más la amplitud de criterio de quien es la máxima autoridad de la Iglesia en Argentina”. De aquel lejano intercambio de conocimientos con el “sectólogo” Alfredo Silleta, recuerdo que analizando la influencia de los medios de comunicación manifestó lo siguiente: 1) nos incitan a poseer todo lo que da poder, “un auto de alta gama, una costosa residencia, vacaciones en lugares paradisíacos con deslumbrantes modelos”, etc., y 2) ¿como obtener lo anterior? Mediante estafas, poder económico, cargos políticos, asesinatos, robos, estafas lavado de dinero, etc. En fin, advierto el cambalache en que nos ha mezclado la vida e imagino el calefón llorando junto a la Biblia y contemplo, gracias a la tevé (en tiempo real), a un encumbrado político y a un economista ufanarse de sus “faranduleras conquistas”, recibiendo los lisonjas de invitados a la fastuosa boda en ostentosos vehículos de alta gama. Y pregunto: ¿hay que ser exitoso para alcanzar estos resultados? ¡Yo me quedo al lado de Francisco! ¿Y usted? Heraldo Ruddy González DNI 5.471.578 - Trelew

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora