Reflexiones de fin de año
Estamos en la etapa final, en la cual no nos fue tan bien que digamos. Hemos tenido bastantes problemas que no se resolvieron, y eso causó dolores de cabeza a más de uno, la gente está cansada del chamuyo y de que nos mientan y nos tomen de estúpidos o boludos. No podemos confiar en nadie, cada uno hace lo que quiere y lo que más le place, y esto está mal.
Vivimos sobresaltados con todo lo que está pasando. Los robos están a la orden del día, hay salideras en los bancos a los que todos vamos a cobrar el sueldo para poder sobrevivir y pagar las deudas. Siempre hay uno que espía los movimientos, y cuando salimos afuera dan el zarpazo y nos quedamos sin el pan y sin la torta.
Nuestro país tendría que ser uno de los primeros, pero estamos últimos, a pesar de que acá tenemos de todo, no nos falta nada, y nos quejamos de gusto. Sabemos bien que nuestros jubilados y jubiladas están cobrando la mínima y no les alcanza para nada y no llegan ni a fin de mes y se quedan a mitad de camino.
Los costos de la canasta familiar subieron y las amas de casa tienen que hacer malabares en supermercados y otros comercios. A todo esto, no nos dan tregua, por ejemplo en la luz, el gas, la nafta, las prepagas y la televisión, y muchas cosas más.
Ahora llegan las Fiestas, ¿cómo la vamos a pasar? Yo no lo puedo saber. ¿Diciembre cómo va a ser? Una locura total. Pero en cada hogar se preparará el arbolito de Navidad y con sus luces multicolores que se prenden y apagan nos detendremos un instante y pensaremos qué nos deparará el próximo 2018. Que sea mejor y que cada uno coloque un grano de arena para que el país salga adelante. Y los que no están, que desde arriba nos iluminen y nos den fuerza para seguir adelante.
Feliz Navidad y próspero Año Nuevo les desea este jubilado. Hasta siempre.
Carlos Sepúlveda
DNI 4.186.657
Carlos Sepúlveda
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