“Río Negro: el gobierno y la ecología”

Por Redacción

Parto de declaraciones del Dr. Roberto Lavagna en “Perfil” del domingo 18 reciente, que con relación a los aumentos de impuestos, transportes y demás decretados por Nación declara: “Es un total ajuste, un rodrigazo en cuotas. Es un intento del gobierno para bajar el salario del grueso de la población”. El gobierno de Río Negro, más drástico, implementó para sus gabelas impositivas incrementos que oscilan el 70%, elevando primero sus sueldos en parecidos porcentajes. Todo esto –comparen– ante una inflación que totalizó, aproximadamente, para el 2013 un 28%. Obvio, la diferencia la pagará “Juan pueblo”, al que le cuesta horrores obtener en sus paritarias incrementos superiores al 25%. Con esto, como siempre, vemos que la historia se repite: los platos los rompen los gobernantes y los paga el pueblo. Se concreta un verdadero impuesto, el inflacionario, con que los estados solventan sus déficits. Muchas inquietudes se generan de lo anterior, veamos algunas: con semejantes aumentos, ¿tendrá el gobierno de Río Negro fondos para atender los postergados problemas de contaminación y preservación de los recursos naturales? ¿Podrá construir o ampliar las plantas de tratamiento de efluentes cloacales? ¿Reemplazará los contaminantes basurales, meros vertederos que rodean nuestras poblaciones, por verdaderas plantas de reciclado, comprendiendo que la basura es un recurso, no un desecho? Estas dudas surgen porque estamos acostumbrados a que en todos los niveles oficiales y ante estas inquietudes nos contesten que “no hay presupuesto”, como si la previsión de fondos fuera maná que cae del cielo erráticamente y no una decisión al total arbitrio de los ejecutivos gobernantes. De lo anterior se podrá deducir fácilmente que los fondos recaudados se destinan en el orden de prioridades que los gobiernos establecen y que en primer lugar no está evitar la degradación de la naturaleza, o sea la “sustentabilidad”, preservando en su explotación aquellos recursos que necesitarán nuestros descendientes. Y, mientras, se provoca un deterioro de la “calidad de vida” de la población, que debe padecer las consecuencias de los basurales y plantas yeseras en cualquier lugar, la contaminación de ríos y lagos, y la amenaza del fracking petrolero, entre otros males evitables si se destinaran fondos para su prevención y control… Carlos H. López DNI 4.820.317 Roca

Carlos H. López DNI 4.820.317 Roca