River-Boca: previa de cara al superclásico

Son los representantes exclusivos del fútbol argentino en el ámbito internacional y se volverán a enfrentar tres veces en poco tiempo. El primer choque será mañana en el Monumental por el torneo doméstico, donde el xeneize es líder.

River y Boca se alejan de sus competidores. Hace un par de años dominan la escena nacional e internacional marcando grandes diferencia de jerarquía. Se verán las caras mañana en el Monumental por el torneo doméstico, ambos con ausencias de peso.

El Millo va por la recuperación y el xeneize quiere seguir como líder de la Superliga. El resultado de este domingo a las 17 será importante en el momento, pero el partido será apenas una introducción de cara a la semi copera de octubre.

La enorme diferencia de calidad y cantidad de plantel que tienen con respecto al resto del fútbol argentino, e incluso a la mayoría del continente, generó muchos duelos en instancias decisivas y promete dar más a futuro. El poderío económico es muy fuerte. Además de la historia, el presente es de abundancia para los dos clubes principales del país, cuyos planteles son caros y lejos los mejores pagos.

En la edición pasada del torneo local, fue Racing quien aprovechó el segundo semestre de 2018, cuando los equipos dominantes tenían su atención puesta en la Copa. En este caso asoma San Lorenzo con un gran plantel para primerear. Pero todos están pendientes de esta batalla, que recrudece superando límites de lo estrictamente futbolístico.

En igualdad de condiciones, sin estos cruces, parece imposible para cualquiera competir con la Banda de Gallardo o el Falcón de Alfaro.
Generan muchos recursos con la venta de jugadores y sponsors.

A partir de esa superioridad económica y de algunos aciertos deportivos, que en River se relacionan directamente con las decisiones del entrenador y en Boca con las del mánager Nicolás Burdisso, la grieta en el fútbol sigue creciendo con el correr de los años.

La lesiones de Eduardo Salvio, Ramón Ábila e Ignacio Fernández le quitan calidad y potencial a ambos equipos. El Toto apareció como el mejor refuerzo del mercado de pases para el xeneize.

Wanchope no tiene un reemplazante que esté a su altura. Había mejorado desde lo físico y es el 9 indiscutido para el DT. Soldano le anotó a Banfield, pero erró un gol insólito con Liga de Quito el miércoles pasado. No es un delantero que pueda pivotear como Ábila: su radio de acción está entre el área grande y el punto del penal. Este Boca no es un equipo que pueda prescindir de un delantero para el armado del juego, más aún con la ausencia de Salvio. La respuesta deberá ser colectiva.

Como ante Liga, ingresa Sebastián Villa. El colombiano había sido uno de los mejores en el el primer semestre. Es un futbolista de resolución individual y sin tanto gol como Salvio, que a fuerza de gritos le sacó el puesto.

Finalmente, la ausencia de Nacho no es menor para River. El zurdo es la usina de fútbol para los del Muñeco, que dependen mucho del ex Gimnasia para tener volúmen de juego. Esta característica se acentuó tras la lesión de Juan Fernando Quintero.

Será clave la tarea de Exequiel Palacios. El volante de la selección tiene un estilo vertical que ha sido compatible con Matías Suárez y Rafael Santos Borré. La goleada a Racing fue ala máxima expresión de ello.
Por otra parte, Enzo Pérez y Leonardo Ponzio son una garantía para esta clase de partidos.

Gallardo deberá resolver si pone tres delanteros, algo que pocas veces se hace en un clásico, o si ubica un volante que no es habitualmente titular en lugar de Fernandes ¿Tendrá otro as bajo la manga?


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