Roca: sabían que los vigilaban pero igual cargaron la droga

Se deduce de las preventivas a los acusados. El español Ángel Salor Hoyas es clave en la causa.

Redacción

Por Redacción

MANZANAS BLANCAS II

Los empresarios detenidos por el fallido intento de exportar 280 kilos de cocaína a España sabían que, por los antecedentes de narcotráfico que pesaban sobre uno de ellos, la Aduana los tenía en la mira.

O les falló un salvoconducto o pecaron de exceso de confianza, pensando que el azar estaría de su lado. Pero no estuvo.

El hallazgo de la droga en el contenedor cargado con manzanas despachadas desde Cervantes hacia España reveló un entramado en el que al menos cuatro personas aparecen vinculadas en sociedades con el español Ángel Luis Salor Hoyas, vigilado por la AFIP por presuntos «antecedentes por narcotráfico» en su país.

La presencia de Salor Hoyas en la zona fue advertida por Migraciones de Neuquén a la aduana reginense en 2013, señalando que «tendría antecedentes por narcotráfico en España y se encontraría en la zona para comprar una empresa exportadora de frutas».

La AFIP determinó un vínculo de Salor Hoyas con la empresa Indinec SRL, con domicilio en Avellaneda, provincia de Buenos Aires y una subsidiaria en Roca. Indinec estaba integrada por Omar Daniel Pancari, Salor Hoyas y el empresario roquense Gustavo Daniel Arnaldo.

En enero de este año la despachante de aduanas Mirta Maraboli presentó el pedido de Newen SRL para que se la autorizara a operar y la AFIP detectó que la empresa estaba compuesta por Salor Hoyas y Arnaldo. Este último, gerente de Newen, fue citado a la Aduana reginense, donde manifestó su interés por exportar frutas a España, reconoció que había operado con Salor Hoyas en Indinec y le advirtieron que a sus envíos se les realizaría un control exhaustivo.

Todo fue normal hasta el 4 de junio, cuando los agentes aduaneros advirtieron una imagen que consideraron «dudosa/extraña» en un contenedor, por lo que se abrió la caja sospechosa, hallando un «ladrillo negro» de unos 5 centímetros de espesor, que ocupaba la totalidad de la caja. Los primeros análisis determinaron que era cocaína, por lo que se abrieron entonces las 1162 cajas de manzanas que llevaba el contenedor, hallando 42 paquetes, que pesaron 283,375 kilogramos de altísima pureza.

Las manzanas despachadas por Newen iban dirigidas a la empresa española Industrias Cruxol Impex SLU, cuyo único socio es Pancari y la administración está a cargo de Ariel Tiziano Díaz.

Las manzanas fueron embaladas en un galpón de empaque de Ingeniero Huergo, propiedad de Vicente Carbajo, y llevadas al frigorífico de Cervantes que Salor Hoyas y Arnaldo compraron a la sucesión Ilú en 2014.

Informes de la AFIP indicaron que Newen SRL e Indinec SRL registraban un único empleado: Tany Cortez Molina, quien vivía en el predio del frigorífico y quien cargó la fruta en los dos contenedores el 3 de junio.

Arnaldo y Cortez Molina fueron detenidos ese mismo día y poco después Pancari, mientras que se libraron órdenes para detener e indagar a Salor Hoyas y Tiziano Díaz.

Ante el juez Jorge García Davini, Arnaldo resaltó su conocimiento de que sus cargas eran vigiladas, que serían sometidas a «canal rojo» en Aduana y dijo que esa circunstancia no la conocían ni los camioneros ni Cortéz Molina.

El empresario roquense dijo ser titular del «10 u 11% de Newen» y que firmó un contradocumento en un estudio jurídico de Roca por ese porcentaje a favor de Salor Hoyas.

Pancari dijo haber vendido tanto Industrias Cruxol Impex SLU, como Indinec a Salor Hoyas pero que por negligencia y desconocimiento no la había dado de baja .

A Cortéz Molina le secuestraron cuatro teléfonos de alto valor económico, 5.000 dólares e efectivo y un Chevrolet Zafira, con un valor de 90.000 pesos a su nombre, que el juez consideró que no podía justificar con los 10.000 mensuales que cobraba.


MANZANAS BLANCAS II

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora