Rompen las barreras con el deporte
Niños, jóvenes y adultos con dificultades motrices y mentales entrenan, también en otras disciplinas, para superar sus limitaciones y demostrarse que pueden.
El sonido de las sillas, la pelota y el entusiasmo en el juego se combinan para concretar un nuevo día de trabajo. Carlos Mardones, el entrenador del equipo, mira atentamente a sus alumnos mientras arman la jugada. Alberto Vázquez, uno de los creadores de la Asociación Civil Deportiva Inclusiva Social (Acdis) acompaña y colabora con el entrenador e incentiva a los chicos mientras practican. Cada sábado por la mañana confluyen en el Polideportivo Municipal personas de diversas edades y también localidades, como Catriel y Fernández Oro. Además, hombres y mujeres de una variada franja etaria entrenan los martes y jueves en el Gimnasio 1.
Alberto y Carlos coinciden en que el deporte sirve para romper las barreras que a veces impone la discapacidad. Desde hace dos años llevan adelante el equipo de básquet adaptado que funciona en Cipolletti. Niños, jóvenes y adultos con dificultades motrices y también mentales, entrenan cada semana para hacer ejercicio físico pero también para conocer sus aptitudes y de esta forma sumar logros. Acdis realiza de manera continua un trabajo en conjunto con las personas discapacitadas, amigos y familiares. “Suelen estar retraídos y cuando empiezan a hacer deporte se comienzan a superar”, aseguraron.
Alberto recuerda los inicios del equipo, cuando un grupo de amigos que presentaban diversas discapacidades decidieron unirse para practicar básquet, estuvieron en otro equipo de la provincia y luego se unieron al programa de la Escuela Municipal Deportiva Inclusiva, que trabaja con varias patologías y abarca diversas disciplinas, no sólo básquet sino también fútbol y natación entre otros deportes.
La necesidad de competir en los torneos llevó a que se unan la federación nacional. Fue en ese momento cuando se creó la asociación. Las sillas de ruedas para básquet son escasas y eso es una situación a resolver. “Entrenan unas 15 personas y hay 5 sillas de ruedas, que son de cada uno de los chicos. Necesitamos sumar más porque las personas quieren jugar”, remarca Alberto.
El otro factor primordial, además de lo deportivo, es la contención psicológica y los progresos a la hora de estar en contacto permanente con sus pares, con aquellos que pasan sus mismas vivencias. Tanto Carlos como Alberto coinciden en que la actividad física sirve para cambiar la realidad de los que tienen alguna discapacidad. “Se nota mucho cuando los chicos empiezan de más grandes. A veces han estado entre cuatro paredes y acá le decimos que ellos pueden. Dejan de lado el pudor y empiezan a hacer cosas ellos”, señalan.
“A veces han estado entre paredes y acá les decimos que ellos pueden. Dejan de lado el pudor y empiezan a hacer cosas ellos”.
Carlos Mardones, el entrenador del equipo de chicos.
“Se sumaron dos chicos más pero ¿en qué los sentamos? Si no, de esa forma se desaniman. Estamos trabajando para que no ocurra”.
Alberto Vázquez, uno de los creadores de la asociación deportiva inclusiva.
federico floriano
Datos
- “A veces han estado entre paredes y acá les decimos que ellos pueden. Dejan de lado el pudor y empiezan a hacer cosas ellos”.
- “Se sumaron dos chicos más pero ¿en qué los sentamos? Si no, de esa forma se desaniman. Estamos trabajando para que no ocurra”.
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