Rusia no logró imponer su candidato a presidir interpol
La Federación Rusa acaba de perder una batalla importante que quizás pudo haber de pronto ganado. Aquella en la que procuró, sin éxito, instalar a su candidato, el general de policía Alexander Prokopchuk, como nuevo presidente de Interpol.
Pero lo cierto es que fracasó ruidosamente, enfrentada a una ola de obvia falta de confianza por parte de la comunidad internacional que, en su lugar, eligió a un experimentado funcionario surcoreano de 57 años de edad, con una muy amplia experiencia policial en su propio país: Kim Yong-yang.
Quien resultó electo en la asamblea anual de la organización que agrupa nada menos que a 194 policías del mundo. Por 101 votos, contra 61. Con mucha amplitud, queda visto. Completará los dos años que aún quedan del mandato de su renunciante predecesor chino.
Ocurre que su propio candidato, el mencionado Prokopchuk, un general de policía ruso que alguna vez fuera ministro del interior en su país, había sido acusado reiteradamente de usar a Interpol para perseguir a críticos domésticos del gobierno ruso.
Lo que es una gravísima imputación que, por su muy delicada naturaleza, huele ciertamente a descalificadora. Por esto se sugirió que elegirlo era algo así como “designar a un zorro a cargo de un gallinero.” Pese a que llevaba doce años en Interpol, siendo su actual vice-presidente.
El presidente anterior, un chino: Meng Hongwei, desapareció de pronto del mapa y envió su misteriosa renuncia al cargo, de puño y letra, pero sin firmarla. Se sabe ahora que está detenido en China, por sospechas de corrupción.
Tanto Rusia como los EEUU tienen unos 160 pedidos de detenciones que han sido formulados a través de Interpol. China tiene, por su parte, tan sólo 44.
Ante lo sucedido, una indignada Rusia acusó una vez más a la comunidad internacional de “rusofobia” y de “hostilidad”. Pero, en rigor de verdad lo sucedido es, más bien, el resultado no demasiado sorprendente de una falta total de confianza en ese país y en la conducta de sus actuales dirigentes. Duro, quizás, pero es así.
(*) Exembajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.