Rusia: Putin sigue “eliminando” rivales con sospechosos juicios
MOSCÚ (DPA).- Alexei Navalny escucha la dura sentencia con una amplia sonrisa y visiblemente relajado. Minuto a minuto, el conocido bloguero y crítico del Kremlin alienta a sus seguidores a través de Twitter desde la sala. Mientras tanto, el juez Serguei Blinov, de la ciudad de Kirov, lee con tono monótono durante tres horas y media la condena a cinco años de prisión por malversación. Su discurso es difundido en vivo por Internet. Sólo lentamente se va reduciendo la pila de papeles delante de Blinov. Navalni, en tanto, escribe con esmero en su smartphone, hasta que se le acaba la batería. “No se aburran sin mí. Pero lo más importante: no permanezcan inactivos”, tuitea el político de 37 años. Él mismo se apura a llamar a nuevas protestas contra el jefe del Kremlin, Vladimir Putin. Luego, los guardias vestidos de negro se llevan esposado a este padre de familia. Y sus seguidores respondieron: espontáneamente en todo el país miles de personas salieron a la calle y hubo decenas de detenciones. Y de manera sorpresiva también la fiscalía general del estado, considerada un servicial ejecutor del Kremlin, dio marcha atrás y presentó un recurso contra la detención. Incluso en el aparato de poder hay voces que revelan que una mano no sabe lo que hace la otra. Para la oposición rusa la pena de prisión contra el más importante líder de las protestas contra Putin no es motivo de bromas. Más bien, el juicio en la ciudad de Kirov en torno al “robo” de 10.000 metros cúbicos de madera de una empresa estatal perpetrado en 2009 tiene un efecto de advertencia. Cualquier crítica al hombre fuerte del Kremlin es contrarrestada de inmediato por la Justicia, destacan los defensores de los derechos humanos. Los analistas en Moscú ya sitúan esta sentencia en la misma línea que el duro proceder contra el ex magnate petrolero Mijail Jodorkovski y la banda punk Pussy Riot. La canciller alemana, Angela Merkel, la Unión Europea y Estados Unidos criticaron la sentencia muy rápidamente. Con la detención del populista Navalni la ya de por sí escasa presencia de opositores a Putin se redujo aún más. A Navalni, un hombre carismático orientado a Occidente, que iba a ser candidato a alcalde de Moscú, se le atribuía la capacidad de unir a la oposición. Además, según los comentaristas, la sentencia convierte las elecciones a alcalde de Moscú el 8 de septiembre definitivamente en una farsa. Pero el presidente Putin ya dejó en claro que le interesa poco la crítica a su manejo de los derechos humanos.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora