Salió despedido del auto y quedó desmayado en la 22

Un joven de 25 años sufrió un espectacular choque cerca de la caminera de Cipolletti. Su vehículo se fue a la banquina, dio contra una columna y cortó un cartel.



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El Fiat Duna dio de lleno contra una columna que cayó al piso tras el golpe. Aún no se sabía qué había sucedido.

CIPOLLETTI (AC).- Un espectacular accidente ocurrido a pocos metros de las cabinas del peaje y del puesto caminero, dejó como saldo un joven hospitalizado y un auto con importantes daños.

El choque ocurrió ayer a las 14.15 en la ruta nacional 22, y fue protagonizado por un Fiat Duna que circulaba desde Neuquén hacia Cipolletti.

Por causas que se investigan, el auto chocó contra una columna de luz, un cartel indicador de curva que arrancó, y el conductor fue despedido tras el desprendimiento del parabrisas.

El joven quedó inconsciente sobre la ruta, y por milagro no fue embestido por ningún otro vehículo.

No se confirmó pero la policía estaría tratando de ubicar a otro rodado, e identificar a su conductor, que podría haber estado circulando a la par del Duna, no se sabe si rumbo al mismo destino o probablemente haciendo una picada. De todos modos esto no fue confirmado por las autoridades, aunque era una de las hipótesis que se barajaban en el lugar.

También se mencionaba una posible falla mecánica en la dirección, tren delantero o sistema de frenos del Duna -dominio CHA 550- que quedó cruzado en el medio de la ruta, obstruyendo el paso por casi hora y media.

En el sitio en que cayó el muchacho -fue identificado como Carlos Zalazar, de unos 25 años- tras el vuelo por el parabrisas, personal de Criminalística de la Comisaría Judicial y de Investigaciones hizo la reproducción de la figura. Sobre el asfalto había quedado una mancha de sangre del joven accidentado.

En ese tramo de la ruta se produjo una gran congestión del tránsito, y los conductoresse tenían que desviar por la sub banquina para retomar luego el asfalto. Todo esto a marcha muy lenta, por lo que se realizó una especie de embudo con muchos vehículos que regresaban tras el último fin de semana largo del año.

Mientras, una ambulancia llevaba al muchacho al hospital cipoleño, donde ingresó por el sector de Emergencias y comenzó de inmediato la atención.

Al lugar también concurrió la fiscal Rita Lucía y se interiorizó del hecho con el oficial y subalternos del destacamento de Seguridad Vial que trabajaban en el sitio del accidente.

Voceros oficiosos del peaje confiaron, con reserva de identidad, que el Fiat Duna pasó “chupado” de otro auto, y habría testimonios de que antes de impactar a la columna de alumbrado -que se dobló, y el gran foco quedó roto en el suelo- se había bandeado hacia la izquierda de su mismo carril. Volvió, chocó a la columna de hierro y al indicador de madera, hizo un trompo y el cuerpo del joven voló y quedó sobre la ruta.

 

Un golpe violento

 

Para dar una idea de la potencia del impacto debe decirse que uno de los paragolpes quedó, trozado, sobre la tierra, a unos 20 metros del vehículo, el parabrisas cortado y astillado junto a la columna y la parte frontal del Duna tenía un golpe muy fuerte con deterioros en carrocería y motor.

Este accidente en cierta forma es atípico, porque no se produjo en ruta abierta, como la mayoría de los que se registran en la ruta 22, sino en un área trabada por las cabinas del peaje, el señalizado destacamento de Seguridad Vial, la curva y contracurva posterior y más adelante la rotonda de las rutas 22 y 151.


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