“Salir del pozo es la cuestión”

Redacción

Por Redacción

Hace más de un año el Colegio Cardenalicio reunido en Roma eligió a nuestro cardenal para representar a los 1.300 millones de católicos distribuidos en el mundo. Al destacado hecho podemos sumar unos cuantos científicos compatriotas que han sido distinguidos anteriormente con el Premio Nobel además de importantes intelectuales y deportistas que se destacan a nivel mundial. Actualmente numerosos talentos se hallan prestando servicios en diferentes países, aportando su sabiduría adquirida en nuestras universidades. La nación cuenta también con desarrollos de primer nivel en ciencias, en el agro, en la industria, la arquitectura, la ingeniería y la cultura que subsisten no obstante las permanentes acechanzas de la abundante mediocridad Donde estamos flojos es en el campo político, en el cual todos intervenimos. El hecho es grave porque hace más de 30 años que venimos ejerciendo la democracia, repitiendo el mismo error de elegir mal a nuestros representantes, perdiendo la oportunidad de crecer sanos y con fortaleza, desaprovechando la abundancia natural e intelectual con que cuenta nuestro extenso país. ¿Estaremos perdiendo el rumbo? Los representantes surgidos de las urnas no están a la altura de las circunstancias, cometiendo torpezas, algunas graves, y favoreciendo la propagación de la ignorancia, y con ella la indolencia y la pobreza. Los resultados son notorios y se manifiestan cotidianamente en la calle con chicos sin clases, descarada corrupción, inseguridad y tropelías, crecimiento del narcotráfico y otros numerosos aspectos que afectan nuestra dignidad ciudadana y nuestra libertad. Es necesario producir cambios profundos en el ámbito político para eliminar las malas prácticas mencionadas, atribuibles a las viejas dirigencias entronizadas en el poder, contagiando del modus operandi a otros organismos de carácter gremial, empresarial y judicial. Hacen facha con recursos que aportamos todos. Para ello es necesario que las nuevas generaciones se involucren ahora y participen sin titubeos so pena de favorecer el paulatino derrumbe de la república, que ya denota un cuerpo social cansado y enfermo que se manifiesta cotidianamente en acciones anárquicas, entorpeciendo en forma grotesca el sano progreso que nos merecemos. Entre todos debemos producir esos cambios para salirnos del pozo negro en el que estamos inmersos. Omar A. González DNI 5.749.340 Neuquén

Omar A. González, DNI 5.749.340 Neuquén


Hace más de un año el Colegio Cardenalicio reunido en Roma eligió a nuestro cardenal para representar a los 1.300 millones de católicos distribuidos en el mundo. Al destacado hecho podemos sumar unos cuantos científicos compatriotas que han sido distinguidos anteriormente con el Premio Nobel además de importantes intelectuales y deportistas que se destacan a nivel mundial. Actualmente numerosos talentos se hallan prestando servicios en diferentes países, aportando su sabiduría adquirida en nuestras universidades. La nación cuenta también con desarrollos de primer nivel en ciencias, en el agro, en la industria, la arquitectura, la ingeniería y la cultura que subsisten no obstante las permanentes acechanzas de la abundante mediocridad Donde estamos flojos es en el campo político, en el cual todos intervenimos. El hecho es grave porque hace más de 30 años que venimos ejerciendo la democracia, repitiendo el mismo error de elegir mal a nuestros representantes, perdiendo la oportunidad de crecer sanos y con fortaleza, desaprovechando la abundancia natural e intelectual con que cuenta nuestro extenso país. ¿Estaremos perdiendo el rumbo? Los representantes surgidos de las urnas no están a la altura de las circunstancias, cometiendo torpezas, algunas graves, y favoreciendo la propagación de la ignorancia, y con ella la indolencia y la pobreza. Los resultados son notorios y se manifiestan cotidianamente en la calle con chicos sin clases, descarada corrupción, inseguridad y tropelías, crecimiento del narcotráfico y otros numerosos aspectos que afectan nuestra dignidad ciudadana y nuestra libertad. Es necesario producir cambios profundos en el ámbito político para eliminar las malas prácticas mencionadas, atribuibles a las viejas dirigencias entronizadas en el poder, contagiando del modus operandi a otros organismos de carácter gremial, empresarial y judicial. Hacen facha con recursos que aportamos todos. Para ello es necesario que las nuevas generaciones se involucren ahora y participen sin titubeos so pena de favorecer el paulatino derrumbe de la república, que ya denota un cuerpo social cansado y enfermo que se manifiesta cotidianamente en acciones anárquicas, entorpeciendo en forma grotesca el sano progreso que nos merecemos. Entre todos debemos producir esos cambios para salirnos del pozo negro en el que estamos inmersos. Omar A. González DNI 5.749.340 Neuquén

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