“Salud era la de antes”

Redacción

Por Redacción

Siento la necesidad explícita de escribir sobre la situación de la salud de la provincia de Neuquén. Creo que como “NyC” me lo he ganado, término que vanagloriamos los nacidos y criados. Resulta que durante muchos años nos hicieron creer que éramos una clase de héroes. Héroes por dormir en sábanas rotas durante las guardias de 24 horas, por cubrir espacios vacíos, por multiplicarnos y sobrecargarnos para que no quede un solo niño o niña por atender y por solucionar los problemas que van surgiendo sobre la marcha.

Todo esto un poco enmascarado detrás de la palabra compromiso. Nos hicieron creer que compromiso era comprarles los remedios a los pacientes de nuestro bolsillo, que era arreglar las cosas con alambre para que la situación no sobrepase los limites; nos hicieron creer que debíamos hacer cualquier cosa para los niños y niñas de la provincia.

Entonces diez años después de haberme formado y crecido en el hospital público, y de tener algún contacto con las esferas superiores que comandan los hilos, comienzo a entrar en “crisis” de identidad. Ésta se despierta cuando en invierno nos sobrepasan los problemas, y con problemas no me refiero a pacientes, sino a una lista interminable de situaciones que ponen en riesgo a los profesionales, los pacientes y sus familias.

Estamos cansados de trabajar para el Estado, por el “compromiso”. El Estado es el que debería tener compromiso para con toda la población. Es el que debe garantizar atención de calidad y discutir a fondo qué vamos a hacer con la población pediátrica de Neuquén y los alrededores.

Entonces comienza mi disyuntiva: ¿hay que gestionar desde el silencio o hay que visibilizar el problema? Y bueno, mi balanza interna se inclina por intentar visibilizar el problema, debido a que no quiero sentirme cómplice de un gobierno sin espacios para discutir la política sanitaria de la provincia. Este gobierno y sus dirigentes han decidido tomar como línea cubrir las guardias por encima de una estrategia de atención primaria de la salud y generar desgaste en todos los compañeros que hacemos posible que este sistema siga en pie. Es una pelea que considero hay que sostener. Y no necesito que me pidan compromiso, ni que me pidan que me arremangue para trabajar, necesito que se discuta firmemente la necesidad de ampliar el número de camas pediátricas de la provincia, se revea el sueldo de los profesionales, ya que corremos con desventaja con respecto a los valores del mercado privado, pero irónicamente somos nosotros los que recibimos los pacientes complejos con obra social y los de otras provincias que no pueden ser tratados en su lugar de origen. Necesitamos que se vean los problemas graves de infraestructura y recurso humano de toda la provincia. Necesitamos soluciones urgentes.

Y a mis compañeros y compañeras, decirles que no necesitamos que nadie nos pida compromiso, la palabra compromiso la llevamos en la piel.

Mariana Casullo

DNI 28.180.553

Mariana Casullo

DNI 28.180.553

“No necesito que me pidan compromiso, ni que me pidan que me arremangue para trabajar, necesito que se discuta ampliar el número de camas”.

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“No necesito que me pidan compromiso, ni que me pidan que me arremangue para trabajar, necesito que se discuta ampliar el número de camas”.


Siento la necesidad explícita de escribir sobre la situación de la salud de la provincia de Neuquén. Creo que como “NyC” me lo he ganado, término que vanagloriamos los nacidos y criados. Resulta que durante muchos años nos hicieron creer que éramos una clase de héroes. Héroes por dormir en sábanas rotas durante las guardias de 24 horas, por cubrir espacios vacíos, por multiplicarnos y sobrecargarnos para que no quede un solo niño o niña por atender y por solucionar los problemas que van surgiendo sobre la marcha.

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