Se casaron en la cumbre del Lanín

Los novios, el pastor y los testigos completaron la hazaña en menos de 24 horas.

Por Redacción

A 3.776 M SOBRE EL NIVEL DEL MAR

SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM).- El casamiento es un momento único en la vida de dos personas, pero Adolfo Gatica y Susana Gómez llevaron esa percepción al extremo: se unieron en matrimonio sobre la cumbre del volcán Lanín, a 3.776 metros sobre el nivel del mar y con 11 grados bajo cero de temperatura.

Adolfo y Susana residen en esta ciudad y ambos son amantes del volcán que da nombre al Parque Nacional Lanín, por lo que eligieron ese sitio para celebrar nada menos que su unión en matrimonio, bendecidos a su vez por el pastor de la Iglesia Cristiana Evangélica Bautista de San Martín de los Andes, Guillermo Pérez. El religioso fue, precisamente, quien relató a los medios el inusual acontecimiento.

Pero más curioso aún es el hecho de que el pastor no es una persona con entrenamiento en montañismo, por lo que los contrayentes se hicieron cargo de proveerle de un personal trainer y un nutricionista.

La ceremonia se celebró bajo el sol del mediodía del sábado último, con 11 grados bajo cero de temperatura en la cumbre, con fuertes vientos y luego de 13 horas de ascenso, según refirió el propio pastor a su regreso.

La pareja dio el sí junto a otros amigos andinistas, dos fotógrafos y el pastor. Por cierto, hubo vestido de novia, traje para el novio y el pastor, además de la entonación a capela de la marcha nupcial.

Para completar el cuadro, los novios pasaron por una suerte de “pasarela” confeccionada con los bastones de apoyo que utilizaron para la escalada.

Como se apuntó, Adolfo y Susana residen en San Martín de los Andes. Adolfo es guía de montaña y conoció años atrás a Susana en una guiada. Su compañera es aficionada a la actividad.

Antes del momento de las alianzas, el pastor compartió una reflexión con los novios sobre la “importancia de tener a Dios en medio de su relación de pareja y familiar, desarrollar un proyecto en común y prestarse asistencia mutua. Luego, los novios se colocaron las alianzas y hubo beso para sellar el compromiso mutuo”.

Compartiendo la palabra. Fotos gentileza.

Los testigos de la ceremonia fueron amigos andinistas de la pareja, que les acompañaron hasta la cima del volcán.

Luego de que Adolfo y Susana recibieran la bendición, los asistentes utilizaron a modo del tradicional arroz a la nieve permanente de la cima.

La “hazaña”

En diálogo con “Río Negro”, el pastor dijo que en lo personal vivió una experiencia inolvidable y una “gran hazaña”, ya que no era aficionado a ningún deporte, pero cuando fue invitado por los novios para oficiar la ceremonia religiosa a tan solo 35 días de su realización, se preparó en un gimnasio con un “personal trainner” para estar en estado físico y poder completar el ascenso.

Pérez recordó: “Yo no tenía ningún entrenamiento y terminé haciendo dos horas diarias de actividad física y corriendo 15 kilómetros antes de emprender el ascenso”.

La biblia de regalo. Fotos gentileza.

“Ellos son muy amantes del volcán y querían casarse allí. No son fieles de nuestra congregación, pero por intermedio de otras personas me vinieron a ver para proponerme la experiencia y acepté, por supuesto”, enfatizó.

El pastor dijo que “once personas salimos desde la base el viernes 27 a las 22, caminamos durante toda la noche e hicimos cumbre el sábado a las 11 para, luego de la ceremonia, emprender el descenso. Llegamos a la base a las 19.30, aproximadamente. Caminamos un total de 22 horas y realmente fue sorprendente si se toma en cuenta que lo común en la escalada de este volcán es hacerlo en dos días. Evidentemente Dios hace milagros”, concluyó el religioso.


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