Se complicaron los trabajos para restituir el agua a la escuela de cerro Alto

Los alumnos de la escuela 152 debieron ser trasladados a 40 kilómetros, a Villa Llanquín, para continuar escolarizados.

Por Redacción

Los alumnos de la escuela hogar 152 de Cerro Alto terminaron el ciclo lectivo en la escuela de Villa Llanquín, adonde fueron alojados en forma provisoria desde comienzos de abril, debido a que las obras para devolver el suministro de agua potable al primero de los establecimientos todavía están inconclusas.

El delegado zonal del Consejo de Educación, Alberto Luce, dijo que una cooperativa de Jacobacci fue contratada para abrir el nuevo pozo en el sitio donde había señalado el rabdomante Jorge Mogensen, tal como publicó este diario hace dos meses, pero “comenzaron a excavar y se les rompió la máquina debido a la dureza de la piedra”.

El contratiempo obligó a mantener a los nueve alumnos en la escuela de Llanquín, a unos 40 kilómetros, a pesar de las quejas de las familias. Y allí permanecieron hasta terminar las clases, el viernes pasado. Ahora tendrán vacaciones hasta agosto.

Luce dijo que la provincia se comprometió a enviar una nueva máquina que pueda ahondar el pozo hasta la profundidad que indicó el especialista –entre 14 y 16 metros– y confía en que los trabajos se completen antes del comienzo del nuevo ciclo lectivo.

“Los chicos no perdieron clases y ninguno abandonó”, aclaró Luce.

Sólo señaló la negativa inicial de una familia de que sus hijos dejen Cerro Alto, pero se solucionó “con la intervención del equipo técnico”.

El pozo original, que tenía unos cinco metros, se secó a fines durante el último verano. Mogensen lo atribuyó a un “fenómeno natural” y aconsejó excavar en otro lugar cercano para garantizar una provisión diaria de 6.000 litros de agua, que es lo que necesita la escuela.


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