Se detuvo la guerra
24 de diciembre de 1914. El ejército alemán se enfrenta cara a cara con el inglés en la Primera Guerra Mundial. Se disputan el frente occidental desde temprano, hasta que llegó la Nochebuena. Los alemanes comenzaron desde temprano a decorar sus trincheras. Más tarde cantarían villancicos en la oscuridad. “Noche de paz”, precisamente, fue la canción que entonaron en su idioma. Al escuchar a sus enemigos, los ingleses respondieron con una versión en inglés. De pronto, ambos cantos se silencian y comienzan los gritos de “¡Feliz Navidad!” de lado y lado. En medio del campo de batalla, comenzaron abrazos e intercambios de regalos como whisky o cigarrillos entre los soldados de cada país. No hubo disparos esa noche, solo recuperación de los heridos, ceremonias de entierro para los caídos y lo más emocionante: en una improvisada ceremonia funeraria, los soldados de ambos países leyeron el salmo 23. La conocida hoy como “tregua de Navidad” en algunas partes duró hasta el Año Nuevo y enfureció a los generales a cargo de los batallones ingleses John French y Sir Horace Smith-Dorrien por Inglaterra, quienes al enterarse prohibieron de ahí en más cualquier detención del conflicto bélico.
Joaquín Bertrán
DNI 5.433.822
Joaquín Bertran
DNI 5.433.822
24 de diciembre de 1914. El ejército alemán se enfrenta cara a cara con el inglés en la Primera Guerra Mundial. Se disputan el frente occidental desde temprano, hasta que llegó la Nochebuena. Los alemanes comenzaron desde temprano a decorar sus trincheras. Más tarde cantarían villancicos en la oscuridad. “Noche de paz”, precisamente, fue la canción que entonaron en su idioma. Al escuchar a sus enemigos, los ingleses respondieron con una versión en inglés. De pronto, ambos cantos se silencian y comienzan los gritos de “¡Feliz Navidad!” de lado y lado. En medio del campo de batalla, comenzaron abrazos e intercambios de regalos como whisky o cigarrillos entre los soldados de cada país. No hubo disparos esa noche, solo recuperación de los heridos, ceremonias de entierro para los caídos y lo más emocionante: en una improvisada ceremonia funeraria, los soldados de ambos países leyeron el salmo 23. La conocida hoy como “tregua de Navidad” en algunas partes duró hasta el Año Nuevo y enfureció a los generales a cargo de los batallones ingleses John French y Sir Horace Smith-Dorrien por Inglaterra, quienes al enterarse prohibieron de ahí en más cualquier detención del conflicto bélico.
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