Señor de los bombos



la peña

jorge vergara jvergara@rionegro.com.ar

La fiesta de los bombos, esa que hace temblar a Santiago del Estero, esa que convoca a turistas del país y del mundo, esa que se siente a cada golpe, tiene detrás un ideólogo, un fabricante de bombos que lleva décadas hermanado a la música. Eso es lo que hace José Froilán González, fabrica música, porque hacer instrumentos es hacer música, es generar la primera opción del sonido, que en manos de sabedores se convierte en música, folclore y varios géneros más. Este Froilán González no tiene nada que ver con el de los autos, el mítico corredor, o tal vez sí, porque su padre le puso ese nombre en homenaje al corredor de fórmula uno. En Santiago dicen que González y bombos es más o menos lo mismo, son casi sinónimos. Para él el bombo es sinónimo de vida, de música y un bombo sin vida no forma parte de su obra. De los 61 años que acaba de cumplir, don Froilán lleva 50 vinculados directamente a la fabricación de bombos, tarea nada simple y reservada sólo a un puñado de especialistas en el país. Hacer bombos legüeros que suenen como tales es asunto de especialistas y hacer que esos bombos los hagan sonar los mejores en la materia, es más complejo todavía. Según publicó el diario El Liberal de Santiago del Estero, “su fama trascendió su tierra natal, Santiago, para llegar a espacios impensados, entre ellos Bélgica. Desde León Gieco hasta Peter Gabriel han forjado una amistad con este hombre. Froilán González es un artesano del bombo, hombre de enorme sabiduría que recorrió el mundo gracias a su oficio estrechamente vinculado a la naturaleza, a la madera, a la nobleza de la materia prima. El Indio, como le dicen, además de saber del oficio, es uno de los que se propuso mantenerlo vivo, enseñarlo, darle difusión, instalarlo en el mundo. Sostiene que si se mueren los hacedores de instrumentos, se muere la música. Entre el 2000 y el 2001 dictó talleres de percusión y elaboración de legüeros en Brasil, España, Bruselas, Luxemburgo, Holanda, Francia, Inglaterra, Suiza y Alemania, sostiene el mismo diario. Entre sus famosísimos clientes se destacan Peter Gabriel, Shakira, León Gieco, Gustavo Santaolalla, Oscar Esperanza “Chaqueño” Palavecino, Soledad Pastorutti, la fallecida Mercedes Sosa, Los Chalchaleros, el fallecido Carlos “Chango” Nieto, Jaime Torres y Alberto Cortez. Se suman Marcela Morelo, Abel Pintos y el grupo español de rock Ojo de Brujo, apunta El Liberal. Como se puede ver, varios géneros, varios países, varios intérpretes indiscutibles de la música, eligieron el sonido del bombo santiagueño, el sonido del bombo de Froilán González. “Tantas cosas, son cosas que te da la vida. Yo nunca pensé que tendría contacto con tantas personalidades”, afirmó. “Esto te da trabajar con este instrumento, pero una cosa es trabajarlo con amor y tratando de experimentar las cosas y no poner primero el dinero. Yo busco hacer cosas que se destaquen y que tengan vida. Para mí un bombo sin vida no sirve”, remarcó el “Indio”. “Peteco” Carabajal definió a Froilán González en El “Indio” Froilán, canción que dedicó al luthier que trascendió a nivel internacional. “Siempre doy gracias a Dios de haber aprendido a hacer este instrumento”, dijo. Argentina es generadora de talentos en la música, muchos muy famosos, otros no tanto, y otros que desde las provincias la reman más de lo imaginado para llegar con su obra. Luthiers, músicos, cantantes, son capaces de trascender, como ocurrió con cientos de argentinos que recorrieron el mundo con lo suyo y despertaron los más interminables aplausos y admiración.


Comentarios


Señor de los bombos