“Señor gobernador, ¿hasta cuándo?”
Quisiera hacerle esta pregunta directamente al señor gobernador Jorge Sapag: ¿hasta cuándo va a seguir con su papel necio de no querer llegar a un acuerdo con los docentes? Soy profesora y me da mucho orgullo decirlo, ejerzo mi profesión día a día con mucho esfuerzo, pero me genera enorme impotencia ver que aparece con una pala diciendo que ya están todas las escuelas en condiciones cuando ¡no es cierto, señor gobernador! Hay muchas de ellas en muy mal estado y otras que son directamente tráilers no “escuelas”. Lo invito a que venga a los patios en los días de invierno a pararse como lo hago yo dando clases con temperaturas bajo cero, ya que casi ninguna escuela cuenta con un gimnasio apropiado para realizar educación física. ¿Hasta cuándo se va a seguir subsidiando a las escuelas privadas en vez de invertir en las públicas? ¿Cuándo se van a construir más jardines? ¿Por qué ninguna escuela cuenta con servicio de emergencias médicas? Esta parte no se la cuenta a la sociedad, sólo intenta ponernos en contra saliendo a decir que nos adueñamos de las escuelas y, en gran parte, es cierto ya que muchas veces ponemos de nuestro bolsillo dinero para pintarlas, para comprar el azúcar o el pan para el desayuno de los niños, para material didáctico pero, claro, esto no se dice. Quizás haya un sector de la sociedad que no vea o se niega a ver lo que está pasando, clasificándonos de la forma más fácil, “vagos”. Pero brevemente les quiero decir a esas personas que nos llaman así, las cuales depositan rápidamente a sus hijos en la escuela para irse sin importarles si llevan abrigo para salir al patio, si se recibió el pan para que los chicos desayunen, si tiene agua –como en la gran mayoría de los casos que se corta–, si anda el calefactor, si no hay vidrios rotos en las aulas… esos padres que nos apuntan con el dedo, los que nos dejan a sus hijos, a quienes con todo nuestro amor tratamos de educar y reeducar, en la gran mayoría de los casos, a aquellos que vienen a volcar en la escuela toda la violencia que sufren en su hogar, violaciones, falta de cariño, falta de comida. Hasta he llegado a tener a un alumno que la madre lo dejó durmiendo en la calle…eso hacemos “los vagos”: educamos y contenemos a niños. Se preguntarán ¿por qué hacemos paro? Lo tenemos que hacer porque si nos quedamos sentados esperando un aumento como el acordado del año pasado, que nunca llegó, ¡no recibimos nada! ¿O ustedes creen que el señor gobernador va a decir ‘este mes como subió la carne y la inflación está por las nubes los docentes se merecen un aumento’? No, lamentablemente no es así, si no reclamamos no nos escuchan, nuestro pedido es por un salario digno, nuestro básico es de $ 1.771,89 y nuestra jubilación es muy mala. Quieren sacar los jardines de 3 y 4 años, sin contar los 200 niños que se quedaron sin preescolar. Un tema muy importante: si tenemos nuestra obra social (ISSN) que nos descuentan mensualmente, ¿por qué debemos ir al hospital a realizarnos los PAP, quitándoles el lugar a las personas que no cuentan con cobertura? Esa parte de la historia señor gobernador nunca se la contó a la sociedad, ¿por qué no nos dice hacia dónde va la plata del petróleo que ingresa a la provincia, ya que Neuquén es una provincia muy rica en recursos? Espero que deje su lado necio y piense que a usted también lo educó una maestra… Valeria Cilleruelo DNI 30.412.804 Neuquén
Valeria Cilleruelo DNI 30.412.804 Neuquén