“Sería razonable que dejemos las conductas individualistas”



La indecisión es un comportamiento que conduce al individuo a no comprometerse y a vivir dudando de todo lo que le sucede. La vida que llevamos hoy en día es el resultado de las decisiones tomadas en el pasado. Nada tiene un mayor impacto en nuestro destino que las decisiones que tomamos día tras día. Estas decisiones involucran cuestiones profesionales, personales, espirituales y políticas. Como debo decidir sobre diferentes cuestiones de mi vida, esta práctica, en principio, necesita de algún ejercicio, como lo es el hecho de escribir mis pensamientos en un papel y ver las cosas desde un punto de vista diferente. Dicen los que saben que un problema bien definido es un problema medianamente solucionado. El hecho de identificar mi objetivo real –quiero vivir mejor– nos indica a su vez el interés que tenemos cuando tomamos una decisión concreta. Cuando hablamos de decisiones políticas, la cosa cambia un poco, ya que hablamos de una decisión que, si bien es personal, involucra a miles de personas (el resultado de esa decisión) y a la postre también es determinante sobre el futuro de los que la tomaron. Durante muchos años se habló de las técnicas subliminales cuyo destino era lograr que un consumidor tomase una decisión que le había sido proyectada en su cerebro por debajo del umbral de percepción consciente. Estas técnicas están prohibidas en muchos países, pero muchas veces son difíciles de controlar y hasta la política se ha valido de las mismas para inducir a los votantes por determinados candidatos. A la hora de querer mantenerse en el poder parece que todas las técnicas conocidas son válidas y muchas veces la repitencia de una idea o una frase hace que tomemos una decisión diferente a la que teníamos pensada o, por el contrario, pasemos a formar parte de los indecisos. Los medios de prensa y comunicación juegan un papel preponderante en la toma de nuestras decisiones diarias, ya sea que nos induzcan a tomarlas o que ya hemos razonado y estamos completamente convencidos de algo y el medio no hace más que reforzar lo que ya habíamos decidido. Un caso interesante en el tema político tiene que ver con el indeciso que por una u otra razón no forma parte de un partido político determinado. Ese individuo tiene entonces una aparente libertad de elegir, pero… ¿qué puede provocar en una persona la indecisión sobre qué candidato votar? Si uno se abstrae de los medios de comunicación y de lo que le digan los demás, la indecisión puede variar desde un objetivo personal –quién me conviene a mí y no al resto de la sociedad– hasta un pensamiento más abarcativo –qué candidato le puede hacer mejor a toda la sociedad en su conjunto–. Sería razonable pensar que dejemos las conductas individualistas y pasemos a formar parte de una decisión colectiva donde el candidato que elijamos sea el que mejor represente los anhelos de toda la sociedad y no sólo de una parte de ella, pero para que esto ocurra tendríamos que votar seguramente a candidatos que estén equidistantes de las fuerzas políticas predominantes, sin que esto signifique una ruptura o total desacuerdo con las mismas. El 1 de septiembre votamos intendente en Bariloche. Suerte a todos los indecisos y realmente espero que la decisión que tomemos entre todos no nos haga arrepentir nuevamente. Jorge Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche


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