Serio enfrentamiento entre jueces y dos abogados
Es por la interpretación que hacen de un fallo del STJ. Los abogados recusaron a la Cámara, que a su vez los sancionó por abandono de defensa. En el medio hay un condenado por robo.
ROCA (AR).- Las diferentes interpretaciones a un fallo del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro mantienen a la Cámara Primera del Crimen de Roca enfrentada con dos abogados. Los letrados dicen que los jueces de la Cámara no hicieron caso a una decisión del STJ y anunciaron que presentarán una querella por considerar que «las irregularidades cometidas por los jueces» perjudicaron el desarrollo de su actividad profesional. La disputa entre la Cámara y los abogados Mario Alvarez y Gustavo Palmieri se generó en octubre de 1998, durante el transcurso del juicio oral en que se juzgó a Gastón Campos Correa, acusado de cometer un robo a mano armada el 21 de enero de 1998.
En aquella oportunidad, Alvarez y Palmieri, defensores del acusado, recusaron a los jueces que llevaban adelante las audiencias, Carlos Gauna Kroeger, Mario Buffi y Rubén Norry (subrogaba a la actual presidente del cuerpo, Flora Díaz). Los argumentos de los defensores se basaron en las «presiones innecesarias» de los jueces hacia los testigos presentados por la defensa, que -según Alvarez- «buscaban generar la confusión de los testigos para conducirlos a declarar lo que ellos (los jueces) querían».
«Me siento presionado, confundido, asustado», declaró en el juicio Daniel Silva ante el severo interrogatorio del tribunal.
Gauna Kroeger negó tales presiones, indicando que «puede haber personas que expresen con diferente énfasis sus palabras, pero de ahí a «apretar» a un testigo hay mucha diferencia».
El pedido de los abogados no prosperó. Pero antes de ser notificados de la negativa -el 9 de octubre de 1998-, la Cámara Primera convocó a una nueva audiencia para las 9 de la mañana. Conocido esto, Alvarez solicitó exactamente a las 7.57 la suspensión de la audiencia hasta que se resolviera la recusación. La Cámara ignoró ese reclamo e inició el debate, sin la presencia de los defensores, y consideró la conducta de éstos como «incursa en las previsiones de los artículos 99 y 100 del Código Procesal Penal, correspondiendo en consecuencia declarar el abandono de defensa por parte de ambos profesionales y disponer la separación del cargo». Seguido a esto, nombró al defensor oficial Gustavo Viecens para que patrocinara a Campos Correa en la instancia de los alegatos. Viecens luego se apartó de la causa porque también opinó que los jueces estaban contradiciendo directivas del STJ.
Los defensores interpusieron un pedido de revocatoria contra su separación de la defensa, que fue rechazado por los jueces. También solicitaron la nulidad del procedimiento en el que se negó el pedido de recusación del tribunal.
Culminada la etapa de audiencias, que hoy los abogados consideran «viciada de irregularidades», Campos Correa fue condenado. Contra ésto, los abogados presentaron un recurso de casación, que también fue rechazado por la Cámara porque sus integrantes entendieron que Alvarez y Palmieri no estaban habilitados para apelar el fallo porque ya no eran los defensores del condenado. Sin que hubiera novedades durante varios meses, el 27 de agosto de 1999, el STJ de Río Negro emitió su resolución en el controvertido proceso. Los jueces Nelson Echarren, Alberto Balladini y Luis Lutz resolvieron «declarar la no aplicación del artículo 100» para el caso ya que, a su criterio, en la actitud de Palmieri y Alvarez «no se ha dado el abandono de defensa que signifique en consecuencia la aplicación de sanción disciplinaria, toda vez que la notificación in límine de la recusación fue notificada (9/10/98, 12.50 horas) con posterioridad al horario fijado para la audiencia de debate, estando comprobado, además, el escrito presentado por el Dr. Mario Alvarez el 9/10/98 a las 7.50 solicitando suspensión de la audiencia».
Con la resolución del STJ, Alvarez y Palmieri creyeron haber ganado la pulseada y estar nuevamente habilitados para defender a Campos Correa, quien los nombró otra vez como defensores.
Pero no fue así. La Cámara Primera le negó al condenado la posibilidad de ser patrocinado por sus antiguos abogados, ya que entendió que todavía pesaba sobre ellos la exclusión del proceso por el abandono de defensa.
He aquí el eje de la disputa. Para los abogados, el STJ resolvió que no cabe sanción porque no hubo abandono de defensa. «Si dicen que no se debe aplicar el artículo 100, que prevé las sanciones, es porque no hubo abandono de defensa», sostienen Alvarez y Palmieri. Sin embargo, el juez Gauna Kroeger explicó que «el STJ habla de que no se ha dado el abandono de defensa que signifique sanción, pero esto no afirma que el abandono no existió». Es decir que la Cámara sanciona lo que el STJ considera no pasible de sanción.
Lo cierto es que la pelea continuará con una querella por daños y perjuicios en contra de la Cámara Primera presentada por los dos abogados.
Sólo 48 horas para alegar
ROCA.- Una vez que la Cámara Primera declaró el abandono de defensa por parte de los abogados Mario Alvarez y Gustavo Palmieri, la defensa de Gastón Campos Correa quedó a cargo del defensor oficial Gustavo Viecens.
La tarea del letrado representante de la Defensoría General Penal 2 comenzó en la etapa de los alegatos, cuando no había tenido la posibilidad de presenciar las audiencias anteriores, y aunque -según su opinión- los alegatos salieron bien, la defensa del acusado no fue la que cualquier procesado desea tener.Viecens tuvo 48 horas para interiorizarse del tema y en base a eso confeccionó la defensa.
Lo singular del caso -al margen de la posterior condena de Campos Correa- es que el defensor oficial planteó la nulidad de su propia intervención luego de conocer la resolución del STJ, entendiendo que no hubo abandono de defensa por parte de los abogados particulares.
Además de fundar el pedido de nulidad de su intervención en el fallo de los jueces Echarren, Balladini y Lutz, Viecens planteó que cuando se le negó a Campos Correa la posibilidad de nombrar a Alvarez y Palmieri como defensores, los jueces habrían desconocido artículos del Pacto de San José de Costa Rica que hablan de los derechos de toda persona a elegir los abogados que desee. (AR)
«Ven punto aparte donde hay coma»
ROCA.- «Lo que hay acá es una importante diferencia de interpretación del fallo del Superior Tribunal de Justicia que hace ver a los abogados un punto aparte cuando hay una coma. La resolución dice que no se ha dado el supuesto de abandono de defensa que signifique en consecuencia la aplicación de sanción disciplinaria, pero eso no quiere decir que no existió el abandono de defensa».
La explicación corresponde al juez de la Cámara Primera, Carlos Gauna Kroeger, uno de los integrantes del tribunal que juzgó a Gastón Campos Correa y ahora es cuestionado por presuntas irregularidades en el procedimiento.
Para Gauna Kroeger, el STJ encuentra abandono de defensa pero decide no sancionarlo. «Lamentablemente hay varios abandonos de defensa, pero eso no es un deshonor para los abogados porque puede haber varios motivos y por eso el STJ no los sanciona por no considerarlo grave», señaló. La visión de los defensores se rige bajo el pensamiento de que si para el STJ no debe haber sanción, es porque no se halló abandono de defensa y por lo tanto, la causa debe volver atrás. El integrante de la Cámara Primera negó que durante el proceso haya habido presiones hacia los testigos y defendió la postura de la Cámara por su condición de «imparcial, sea quien sea el juzgado y sus defensores».
Con respecto a la querella que presentarán Alvarez y Palmieri contra los jueces, Gauna Kroeger indicó que no temía a tal presentación, sosteniendo que «primero tienen que presentarla y si lo hacen, habrá que ver quien tiene razón». (AR)