“Simulacro de ciudad liberada”

Por Redacción

Entre la noche del martes 3 y la madrugada del miércoles 4 pasados, los cordobeses vivieron una insólita experiencia que podría denominarse “Simulacro de ciudad liberada”. La ausencia de las fuerzas de seguridad de los lugares habituales de control fue el detonador que provocó la insólita reacción de vecinos de la ciudad, devenidos en ladrones, que vieron la oportunidad de descargar su “picardía juvenil” o su mala costumbre de recurrir a lo ajeno, dando rienda suelta a su natural condición maligna. Muchos actuaron seguramente imitando, conscientes o inconscientes, a gestores del más alto nivel público. En menos de 24 horas ocurrieron saqueos, robos, destrozos y todo tipo de tropelías de parte de una importante porción de ciudadanos enfermos de “corruptela” y de desocupación, acostumbrados a falsas expectativas, generados por la actividad clientelar y de subsidios otorgados por la dirigencia política. Los hechos vandálicos superaron con creces a la sorprendida dirigencia que quedó paralizada sin capacidad de reacción, no obstante las claras evidencias de malestar que podía percibirse con antelación en Córdoba y muchas otras ciudades del país. El delictual proceder de muchos vecinos de distintos niveles sociales y culturales, y la actitud de rebeldía de las fuerzas de seguridad seguramente van a resultar interesantes para el análisis de psicólogos y sociólogos. No caben dudas de que el motivo fundamental de lo acontecido como un “reality show” es el abandono de la sociedad de parte de la dirigencia política que improvisa continuamente en su gestión. ¡Eso no es gobernar! Resultó ridícula la discusión entre autoridades provinciales y nacionales atribuyendo la responsabilidad de las falencias al otro. Denotan flaquezas y misiaduras propias de personas incompetentes e inhábiles para los altos cargos que detentan (aquí conviene recordar que entre todos los ciudadanos los hemos elegido). Otras organizaciones de segundo y tercer orden también tienen su cuota de responsabilidad desdeñando el compromiso como parte del cuerpo social del cual procede su buen pasar. Los acontecimientos cordobeses hicieron de disparador de un alerta general que al final va resultar de aprendizaje forzoso para los responsables de gobernar, quienes deberán asumir definitivamente que la ciudadanía requiere soluciones serias y responsables. Caso contrario el desorden y el caos, van crecer hasta desbordar peligrosamente a la sociedad que se está cansando de tanta corrupción e inequidad. Omar A. González DNI 5.749.340 Neuquén

Omar A. González DNI 5.749.340 Neuquén