Sin líderes e indignados

Redacción

Por Redacción

LA PAZ.- Una turba enardecida de policías de base recorre las calles de La Paz, sin sus líderes, indignados por un acuerdo salarial firmado ayer entre sus dirigentes sindicales y el gobierno de Evo Morales, e insisten en continuar con el motín en Bolivia hasta alcanzar sus conquistas. Están amotinados en todo el país desde el jueves, y su principal demanda es que sus salarios se eleven a 2.000 bolivianos (287 dólares, casi un 70% más de lo que reciben) y dicen que es irrenunciable. Los dirigentes de los dos sindicatos que promueven las protestas, Edgar Ramos (suboficiales) y Guadalupe Cárdenas (de las esposas) firmaron un acuerdo con el ministro de Interior, Carlos Romero, para elevar sus ingresos en 220 bolivianos (32 dólares), lo que fue rechazado por los uniformados de base, al considerarlo insuficiente. Los sargentos, cabos y policías sin rango, la mayoría indígenas aymaras y quechuas, también dirigen sus insultos hacia jefes y oficiales, casi todos mestizos. Los suboficiales son instruidos en la llamada “Escuela Básica”, mientras que los otros reciben formación en la “Academia de Policías”. (AP)


LA PAZ.- Una turba enardecida de policías de base recorre las calles de La Paz, sin sus líderes, indignados por un acuerdo salarial firmado ayer entre sus dirigentes sindicales y el gobierno de Evo Morales, e insisten en continuar con el motín en Bolivia hasta alcanzar sus conquistas. Están amotinados en todo el país desde el jueves, y su principal demanda es que sus salarios se eleven a 2.000 bolivianos (287 dólares, casi un 70% más de lo que reciben) y dicen que es irrenunciable. Los dirigentes de los dos sindicatos que promueven las protestas, Edgar Ramos (suboficiales) y Guadalupe Cárdenas (de las esposas) firmaron un acuerdo con el ministro de Interior, Carlos Romero, para elevar sus ingresos en 220 bolivianos (32 dólares), lo que fue rechazado por los uniformados de base, al considerarlo insuficiente. Los sargentos, cabos y policías sin rango, la mayoría indígenas aymaras y quechuas, también dirigen sus insultos hacia jefes y oficiales, casi todos mestizos. Los suboficiales son instruidos en la llamada “Escuela Básica”, mientras que los otros reciben formación en la “Academia de Policías”. (AP)

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