Siria ataca un bastión del Estado Islámico
Entre las víctimas fatales en Raqqa figuran 16 civiles.
AP
Los ataques aéreos sirios provocaron la destrucción de construcciones y vehículos, además de numerosas muertes.
BEIRUT.- El gobierno de Siria lanzó una serie de ataques aéreos ayer contra un bastión del Estado Islámico, lo que dejó al menos 35 muertos, la mayoría de los cuales fallecieron al caer un misil sobre una panadería atestada de gente, dijeron activistas.
Ocho ataques destrozaron partes de construcciones, incendiaron automóviles y aplastaron gente bajo escombros en la ciudad nororiental de Raqqa, que está bajo control del grupo extremista, de acuerdo con tomas de video de lo sucedido difundidas en las redes sociales.
Al menos 16 civiles murieron, junto con nueve milicianos del Estado Islámico, dijo el Observatorio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña.
La mayoría de los civiles perdieron la vida después de que un proyectil cayó sobre una panadería en una calle muy transitada, dijo el Observatorio, que obtiene su información de una red de activistas en el terreno.
Los ataques también fueron reportados por un activista de nombre Abu Ibrahim, miembro de un colectivo de medios de comunicación llamado “Raqqa está siendo masacrado en silencio’’. Huyó de Siria porque temía por su seguridad y solicitó que su actual sitio de residencia permanezca anónimo.
Otro grupo, el Centro de Medios de Comunicación de Raqqa, subió a internet un video de lo sucedido, el cual parecía ser genuino y coincidía con los reportes que hizo The Associated Press sobre los hechos.
Abu Ibrahim informó que la morgue local estaba atestada de cadáveres carbonizados, lo que dificultaba su identificación. Dijo que entre los muertos estaban ocho integrantes de una familia.
Ha sido prácticamente imposible para los periodistas visitar Raqqa, una ciudad de unos 500.000 habitantes en las márgenes del río Éufrates, ya que los rebeldes islámicos la tomaron anteriormente este año. El grupo suele secuestrar a periodistas y recientemente decapitó a dos reporteros estadounidenses en respuesta a los bombardeos de Estados Unidos contra los milicianos en Irak.
Los ataques del gobierno sirio forman parte de un incremento en la acción militar contra el Estado Islámico desde que éste ingresó al vecino Irak, donde se apoderó de grandes franjas de territorio en el norte y el oeste de ese país y declaró un califato a ambos lados de la frontera.
El presidente sirio, Bashar al Assad, también ha sufrido fuertes bajas ante el Estado Islámico, que ha matado a cientos de soldados y milicianos pro gubernamentales y tomado campos petroleros y bases militares.
El EI, que apareció en 2013 en plena guerra civil en Siria, se hizo rápidamente con amplios territorios en el este y el norte del país. Desde junio también lleva a cabo una ofensiva en el vecino Irak, y proclamó un “califato” a caballo entre los dos países. (AP/AFP)