Carlota de durazno: el postre frío y sin horno que se prepara en pocos minutos

Con duraznos en almíbar, vainillas y una crema suave, esta receta es ideal para preparar con anticipación y disfrutar bien fría. No requiere horno y se arma en pocos pasos.

Redacción

Por Redacción

Carlota de durazno sin horno. Foto ilustrativa.

Carlota de durazno sin horno. Foto ilustrativa.

Si buscás un postre fresco, cremoso y fácil de preparar, la carlota de durazno es una opción ideal. Se arma con pocos ingredientes, no necesita horno y puede prepararse con anticipación para tener lista en la heladera.

La combinación de vainillas, una crema suave y duraznos en almíbar da como resultado un postre liviano y dulce, perfecto para compartir después de una comida o para disfrutar durante los días más cálidos.


Ingredientes


  • 2 latas de duraznos en almíbar
  • 400 gramos de queso crema
  • 400 gramos de leche condensada
  • 200 mililitros de crema de leche
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 paquete de vainillas
  • ½ taza del almíbar de los duraznos
  • 1 sobre de gelatina sin sabor
  • 3 cucharadas de agua

Cómo preparar la carlota de durazno


Para comenzar, hay que escurrir los duraznos y reservar el almíbar. Una parte de la fruta se corta en cubitos para incorporar al relleno, mientras que algunas mitades pueden reservarse para la decoración final.

En un recipiente amplio, se bate el queso crema junto con la leche condensada y la esencia de vainilla hasta conseguir una preparación homogénea y sin grumos.

Por otro lado, se bate la crema de leche hasta que tome algo de cuerpo y se incorpora suavemente a la preparación anterior.

El siguiente paso consiste en hidratar la gelatina sin sabor con las tres cucharadas de agua. Después de unos minutos, se disuelve y se incorpora a la crema mientras se mezcla para distribuirla de manera uniforme.


El armado, paso a paso


En una fuente o molde se coloca una primera capa de vainillas. Se las humedece ligeramente con el almíbar de los duraznos, sin excederse para evitar que se desarmen.

Sobre las vainillas se agrega una capa de la crema y algunos de los duraznos cortados en cubitos. Luego se repite el procedimiento hasta completar el molde.

La última capa debe ser de crema. Para terminar, se decora con duraznos en láminas o pequeños trozos.

La preparación debe llevarse a la heladera durante al menos cuatro horas para que tome firmeza. Si se prepara el día anterior, tendrá una textura todavía más consistente.


Un postre sin horno y con pocos pasos


La carlota de durazno es una alternativa práctica para quienes buscan un postre casero sin complicaciones. No requiere horno, se puede preparar con anticipación y combina una textura cremosa con el sabor fresco de los duraznos.

Un detalle importante es no empapar demasiado las vainillas con el almíbar: deben quedar húmedas, pero conservar cierta firmeza para que las capas se mantengan al servir.


Si buscás un postre fresco, cremoso y fácil de preparar, la carlota de durazno es una opción ideal. Se arma con pocos ingredientes, no necesita horno y puede prepararse con anticipación para tener lista en la heladera.

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