Cuánto tiempo hay que ventilar la casa todos los días, según los especialistas

Ventilar la casa ayuda a renovar el aire y controlar la humedad, pero no es necesario dejar las ventanas abiertas durante horas. Cuántos minutos se recomiendan y cuál es la forma más efectiva de hacerlo.

Redacción

Por Redacción

Abrir las ventanas todos los días es uno de los gestos más sencillos para mejorar la calidad del aire dentro de una vivienda. Pero, ¿cuánto tiempo alcanza? Las recomendaciones apuntan a ventilaciones breves y frecuentes y explican por qué abrir ventanas enfrentadas puede hacer una gran diferencia.

Ventilar la casa parece una tarea sencilla: abrir las ventanas y dejar que entre aire fresco. Sin embargo, el tiempo, la forma de hacerlo y la cantidad de aberturas que se utilizan pueden modificar considerablemente el resultado.

Renovar el aire ayuda a disminuir la concentración de contaminantes generados dentro de la vivienda, además de contribuir al control de olores, temperatura y humedad. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) señala que aumentar el ingreso de aire exterior es una de las herramientas para mejorar la calidad del aire interior.

Entonces aparece la pregunta: ¿cuántos minutos hay que mantener abiertas las ventanas cada día?

Cuántos minutos hay que ventilar la casa


No existe una cantidad de minutos universal que funcione para todas las viviendas. El tamaño de los ambientes, el número de personas, el viento, la temperatura exterior y la disposición de las ventanas influyen en la velocidad con la que se renueva el aire.

Sin embargo, como orientación práctica, abrir las ventanas entre 10 y 15 minutos puede ayudar a conseguir una renovación rápida del aire, especialmente cuando se repite regularmente.

Las recomendaciones británicas sobre ventilación doméstica, por ejemplo, plantean abrir las ventanas durante períodos cortos de entre 10 y 15 minutos varias veces a lo largo del día, o mantenerlas ligeramente abiertas durante más tiempo.

Incluso unos pocos minutos pueden resultar útiles. Las guías actuales explican que no es necesario mantener las ventanas abiertas permanentemente para mejorar la ventilación de una vivienda.

El truco para ventilar más rápido: abrir ventanas enfrentadas


Más importante que obsesionarse con el reloj puede ser cómo circula el aire.

Siempre que sea posible, conviene recurrir a la denominada ventilación cruzada: abrir ventanas o puertas ubicadas en lados opuestos de un ambiente o de la vivienda.

De esta manera se genera una corriente que facilita la entrada de aire exterior y la salida del aire acumulado en el interior. La EPA recomienda abrir más de una ventana o puerta cuando sea posible y señala que las aberturas situadas en lados opuestos favorecen la ventilación natural.

Por eso, 10 minutos con una buena corriente de aire pueden ser más efectivos que dejar durante mucho más tiempo una única ventana apenas abierta, aunque la eficacia concreta siempre dependerá de las condiciones de cada vivienda.

¿Hay que ventilar también durante el invierno?


Sí. El frío no elimina la necesidad de renovar el aire, aunque tampoco hace falta enfriar completamente la vivienda.

Cuando las temperaturas son bajas, una estrategia posible es realizar aperturas breves e intensas. Además, en días fríos o ventosos puede bastar con abrir menos las ventanas, ya que las diferencias de temperatura y el viento favorecen el movimiento del aire.

Otra posibilidad es dejar una abertura pequeña durante determinados períodos si resulta más confortable.

En cambio, durante jornadas de mucho calor conviene prestar atención a la temperatura exterior. Las recomendaciones para evitar el sobrecalentamiento aconsejan abrir las ventanas cuando el aire exterior esté más fresco, por ejemplo durante la noche o a primera hora del día.

La cocina y el baño necesitan especial atención


Hay dos sectores donde la ventilación cobra todavía más importancia: la cocina y el baño.

Cocinar, ducharse y secar ropa en interiores pueden incrementar la humedad y los contaminantes dentro de la vivienda. Por eso, además de abrir ventanas, resulta conveniente utilizar correctamente extractores que expulsen el aire hacia el exterior cuando estén disponibles.

Mantener una ventilación adecuada también ayuda a controlar la condensación. Algunas recomendaciones para prevenir humedad y moho aconsejan, como hábito doméstico, abrir las ventanas entre 10 y 20 minutos diarios, además de ventilar especialmente al cocinar o bañarse.

Cuál es el mejor momento del día para abrir las ventanas


No existe una hora obligatoria, pero puede resultar práctico ventilar por la mañana, especialmente dormitorios y ambientes que permanecieron cerrados durante toda la noche.

La estrategia puede modificarse según la época del año: en verano es preferible aprovechar las horas en las que la temperatura exterior es más baja, mientras que en invierno pueden realizarse períodos más cortos de apertura.

También hay excepciones. Si la calidad del aire exterior es mala, por contaminación, humo de incendios u otra situación puntual, introducir grandes cantidades de ese aire en la vivienda puede no ser conveniente. La EPA recomienda tener en cuenta la contaminación exterior y las condiciones ambientales antes de aumentar la ventilación.

En términos generales, el hábito puede resumirse de manera sencilla: ventilar todos los días, priorizar la ventilación cruzada y realizar aperturas breves pero regulares. Para muchas viviendas, esos 10 o 15 minutos pueden ser un buen punto de partida para renovar el aire sin necesidad de mantener las ventanas abiertas durante horas.


Abrir las ventanas todos los días es uno de los gestos más sencillos para mejorar la calidad del aire dentro de una vivienda. Pero, ¿cuánto tiempo alcanza? Las recomendaciones apuntan a ventilaciones breves y frecuentes y explican por qué abrir ventanas enfrentadas puede hacer una gran diferencia.

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