De una travesía en crucero a estar aislado por hantavirus: el relato, día a día, del único argentino en el MV Hondius

Carlos Ferello, es ingeniero jubilado de Buenos Aires y zarpó desde Ushuaia en el barco que protagonizó un brote de hantavirus en medio del Atlántico. Desde su confinamiento en Amsterdam, contó los detalles sobre el inicio del brote, los protocolos y su aislamiento.

Redacción

Por Redacción

Lo que inició el 1 de abril como una travesía científica desde el puerto de Ushuaia, derivó en una emergencia sanitaria internacional. El crucero MV Hondius, que transportaba a 114 pasajeros con el objetivo recorrer el Atlántico Sur, se convirtió en un foco de hantavirus (cepa Andes) que obligó a una evacuación militarizada en Tenerife tras registrarse tres víctimas fatales y múltiples contagios en alta mar.

El despliegue de bioseguridad, que incluyó la intervención de la OMS y el Ejército español, terminó con la repatriación de los pasajeros bajo protocolos de aislamiento extremo.


Hantavirus en el MV Hondius: la experiencia de un argentino aislado y la carrera contra el tiempo


Entre ellos se encuentra Carlos Ferello, un ingeniero jubilado residente en Buenos Aires y único pasajero argentino de la embarcación, quien permanece confinado en un hotel de los Países Bajos donde deberá cumplir seis semanas de aislamiento total antes de regresar al país.

«No sabíamos que era hanta, se murió con síntomas de una gripe. Nada hacía sospechar del virus, además la clínica del barco no es de alta complejidad», relató Carlos en diálogo con Urbana Play. Su testimonio revela la incertidumbre que reinó a bordo mientras el virus —la peligrosa Cepa Andes— circulaba silenciosamente entre ornitólogos y especialistas.


Cronología de la emergencia: de la Patagonia a Europa el día a día en el crucero MV Hondius


La travesía del buque, con 114 pasajeros y 61 tripulantes de diversas nacionalidades, se transformó en una sucesión de protocolos de emergencia en puntos remotos.

  • 11 de abril: muere el primer pasajero neerlandés. Se pensó que era un cuadro gripal.
  • 21 al 26 de abril: el buque llega a la isla de Santa Elena. El cadáver es desembarcado y la esposa del fallecido es trasladada a Sudáfrica, donde muere poco después. Es la segunda víctima.
  • 2 de mayo: muere una pasajera alemana, la tercera víctima fatal. La OMS confirma que el brote es hantavirus.
  • 4 de mayo: el barco llega a Cabo Verde, pero el gobierno local prohíbe el desembarco por falta de infraestructura sanitaria.
  • 5 de mayo: España acepta recibir el buque en Tenerife por razones humanitarias.
  • 6 de mayo: comienza el traslado de pacientes críticos. Tres pasajeros infectados son evacuados desde Cabo Verde a Países Bajos en dos aviones. Un vuelo sufre un problema eléctrico en el soporte vital y debe aterrizar de emergencia en Gran Canaria tras la negativa de Marruecos de recibirlo.
  • 7 de mayo: la OMS confirma que 5 de los 8 casos sospechosos son positivos de laboratorio. Se detecta un nuevo contagio: una azafata que estuvo en contacto con la mujer fallecida en Sudáfrica.
  • 10 de mayo: el MV Hondius fondea en el puerto de Granadilla de Abona (Tenerife). Comienza el desembarco encapsulado: lanchas rápidas llevan a los pasajeros al muelle y micros de la UME los escoltan directamente a la pista del aeropuerto.
  • 11 de mayo: finaliza el operativo. Los últimos 22 evacuados parten hacia los Países Bajos. El buque zarpa a las 15:00 (hora argentina) hacia Rotterdam para una desinfección total con solo 32 tripulantes a bordo.

«No me dejaron traer nada, ni un libro», dijo Carlos desde su habitación en Amsterdam


La evacuación en Tenerife pareció una escena de película: embarcaciones pequeñas para grupos de 5 personas, prohibición total de bajar equipaje (solo celular y documentos) y micros de la UME (Unidad Militar de Emergencias) escoltando a los pasajeros hasta la pista del aeropuerto.

Carlos detalló la amarga gestión para su salida: «Cancillería y el embajador lograron que Países Bajos me reciba. Me dijeron que no iban a mandar desde Argentina un avión para mí solo». Ahora, el argentino enfrenta 40 días de encierro total: «No me dejaron traer nada, ni un libro. Dejé todo en el barco».


Cómo sigue el protocolo de evacuación y seguimiento del brote de hantavirus


Pese al despliegue militar en España, el virus demostró su capacidad de contagio interhumano durante las repatriaciones de este lunes:

  1. En Francia: una mujer presentó síntomas en pleno vuelo a París. Su cuadro se agravó tras el aterrizaje y permanece internada en estado grave.
  2. En EE.UU. (Nebraska): un pasajero dio positivo por hantavirus, aunque permanece asintomático. Fue derivado a una unidad de biocontención de alta seguridad federal. Otro pasajero presenta síntomas leves.
  3. El resto del grupo: los 17 estadounidenses repatriados quedaron bajo monitoreo preventivo en instalaciones de cuarentena financiadas por el gobierno federal.

Este lunes a las 15:00 (hora de Argentina), el MV Hondius soltó amarras desde Tenerife con destino a Rotterdam.

A bordo quedan 32 tripulantes que terminarán el trayecto para realizar una desinfección química integral del buque. Mientras tanto, Carlos espera que pasen las semanas en su cuarto de hotel, lejos de Carmen de Areco y sin sus pertenencias, custodiado por el protocolo sanitario europeo.

Con información de Urbana Play, AFP y RTVE.


Lo que inició el 1 de abril como una travesía científica desde el puerto de Ushuaia, derivó en una emergencia sanitaria internacional. El crucero MV Hondius, que transportaba a 114 pasajeros con el objetivo recorrer el Atlántico Sur, se convirtió en un foco de hantavirus (cepa Andes) que obligó a una evacuación militarizada en Tenerife tras registrarse tres víctimas fatales y múltiples contagios en alta mar.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios