Impulsan proyecto de ordenanza para la recuperación de las veredas libres en Bariloche

La iniciativa la presentó el martes el bloque de concejales Incluyendo Bariloche. El objetivo es recuperar "el carácter esencial de las veredas como espacios destinados prioritariamente a la circulación peatonal".

Redacción

Por Redacción

El uso de las veredas públicas en el centro de Bariloche complica la circulación de los peatones. (foto de archivo)

El uso de las veredas públicas en el centro de Bariloche complica la circulación de los peatones. (foto de archivo)

El bloque de concejales Incluyendo Bariloche presentó un proyecto de ordenanza para crear un plan de recuperación de veredas libres en esta ciudad.

El concejal Leandro Costa Brutten dijo que la iniciativa “procura recuperar el carácter esencial de las veredas como espacios destinados prioritariamente a la circulación peatonal, promoviendo un modelo urbano que priorice a las personas, fortalezca la accesibilidad universal y garantice condiciones adecuadas de seguridad, inclusión y convivencia”.

Explicó que el crecimiento sostenido de la actividad comercial y gastronómica “sumado a la utilización de las veredas como extensión de establecimientos privados ha generado una ocupación progresiva del espacio destinado a la circulación peatonal mediante la instalación de mesas, sillas, exhibidores, cartelería, mercaderías y otros elementos que reducen el ancho libre de paso y dificultan el desplazamiento de las personas”.

“Si bien dichas actividades representa un aporte significativo para el desarrollo económico y turístico la ciudad su ejercicio de desarrollarse en armonía con la finalidad esencial del espacio público y no puede implicar una restricción al uso al uso común que corresponde a toda la comunidad”, afirmó en los fundamentos de la iniciativa.

Por eso, argumentó que el aprovechamiento del espacio público “debe ejercerse de manera compatible con el interés general y con el derecho de todas las personas desplazarse libremente, sin obstáculos habitables y en condiciones adecuadas de seguridad y accesibilidad”.


Intereses en conflicto


Advirtió que cuando ambos intereses entran en conflicto, “corresponde al Estado municipal garantizar la prevalencia del uso común del espacio público, preservando su destino principal y evitando que las autorizaciones particulares desnaturalicen la función para la cual las veredas fueron concebidas”.

El proyecto de ordenanza crea el plan de recuperación de veredas libres “con fines de garantizar la existencia de veredas libres de obstáculos y en condiciones de accesibilidad y transitabilidad plena para todas las personas, con especial atención a personas con discapacidad, personas mayores como personas con movilidad reducida permanente o transitoria, y niñas, niños y adolescentes” en todo el ejido urbano de Bariloche.

En ese plan están incluidas las veredas, asceras, sendas peatonales, rampas, vados y espacio de circulación peatonal ubicados en el ejido municipal, sean linderas a inmuebles de propiedad privada, pública o afectadas al uso comercial y gastronómico institucional o mixto.


Prohibiciones en veredas


El proyecto establece que toda vereda “deberá contar con un ancho libre de circulación peatonal continuo no inferior a un 1,20 metro y de 1,50 metro en el circuito comercial céntrico y en las advertencias de establecimiento de salud, educativos y terminales de transporte.

La iniciativa contempla detalles técnicos que deben tener las veredas, pendientes y vados peatonales. Prohíbe “la colocación como instalación o permanencia de cualquier obstáculo que reduzca el ancho libre de circulación” o que dificulte, restrinja o impida el tránsito peatonal en condiciones de seguridad y autonomía”.

El proyecto prohíbe “la colocación en las veredas de mesas, sillas, exhibidores, cartelería, mercadería, heladeras, cestos u otros mobiliario propio de la actividad comercial o gastronómica, salvo permiso municipal expreso de uso espacio público, el cual en ningún caso podrá autorizar una ocupación que reduzca el ancho libre por debajo del mínimo” de 1,20 metro.

También, prohíbe el estacionamiento, guarda o permanencia de motocicletas, bicicletas, cuatriciclos u otros rodados sobre la vereda, así como la construcción de rampas de acceso vehicular a cocheras particulares que invadan o interrumpan el ancho libre de circulación peatonal o generan resaltos o pendiente transversales superiores a las establecidas” en el proyecto.

Las macetas, jardineras, cercos vivos o elementos ornamentales colocados por frentistas no podrán invadir el ancho libre de circulación peatonal ni obstruir vados peatonales.

El proyecto determina que los cables aéreos, cajas de conexión, poste de señalización o cualquier instalación de servicios públicos deberán ubicarse de manera tal que no invadan el ancho libre de circulación peatonal ni representen riesgo de golpes a la altura de la cabeza o el cuerpo.


La responsabilidad de la Municipalidad


Establece que toda obra que se realice sobre la vereda o que requiera su ocupación temporal “deberá contar con cerco perimetral reglamentario, señalización diurna y nocturna y un pasillo peatonal alternativo de ancho no inferior a 90 centímetros con piso antideslizante y protección lateral debidamente autorizado por el Departamento Ejecutivo municipal”.

Según el proyecto, corresponde a la Municipalidad la ejecución, mantenimiento y adecuación de vados peatonales, señalización podotáctil y demás obras de accesibilidad en espacio de dominio público”. También, la fiscalización del cumplimiento de la presente ordenanza.

El proyecto prevé la elaboración y ejecución del plan de accesibilidad peatonal y también sanciones a quienes incumplan.


Sanciones


Contempla que la dirección de Habilitaciones del municipio es la autoridad de aplicación de la ordenanza. Según la iniciativa, podrá actuar de oficio por denuncia de vecinos como de entidades de personas con discapacidad o cualquier interesado.

“Constatado el incumplimiento, la autoridad de aplicación labrará el acta de constatación y notificará al frentista o responsable, intimándolo a subsanar la infracción en un plazo que no podrá ser inferior a 10 días hábiles ni superior a 30 días hábiles, según la gravedad y complejidad de la obra requerida”, dice el proyecto.

“Vencido el plazo de intimación sin que se hubiera subsanado la infracción, corresponderá la aplicación de las sanciones previstas en el Código de Faltas municipal, sin perjuicio de la posibilidad de ejecución subsidiaria de las obras por parte de la municipalidad con cargo al responsable, cuando la infracción persista y comprometa la accesibilidad peatonal”, determina el proyecto.


El bloque de concejales Incluyendo Bariloche presentó un proyecto de ordenanza para crear un plan de recuperación de veredas libres en esta ciudad.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios