Incendio en la Comarca: la lluvia aplacó las llamas, pero «el fuego continúa por las raíces»
En solo seis días, las llamas arrasaron 12 mil hectáreas. Los 10 milímetros de lluvia que cayeron ayer aportaron un alivio a la región, pero esta mañana se relevan los puntos calientes.
Los 10 milímetros de lluvia que cayeron ayer por la tarde, durante una hora y media, en la Comarca Andina y que generaron gritos desesperados de emoción de brigadistas y pobladores ayudaron a aplacar el incendio que avanzaba descontrolado que se desató el lunes pasado y en solo seis días consumió 12 mil hectáreas.
«Fue una bendición. Nos ayudó a detener un poco a ese monstruo que no se apagaba«, sintetizó el intendente de El Hoyo, Cesar Salamín, donde se quemaron unas 11 viviendas.
Resaltó que la Brigada de Incendios Forestales realiza una relevamiento de los puntos calientes para abocarse a esos sectores e impedir que se reactiven. «Cuentan con un aparato que permite detectar la amplitud térmica«, dijo.
En tanto, Alberto Rodríguez, un poblador de Epuyén, resaltó que «fue la primera noche que pudimos dormir 4 horas seguidas. La lluvia calmó todo, las temperaturas bajaron y los brigadistas pudieron actuar mejor. Pero lo cierto es que el fuego continúa por las raíces«.
El gobernador Ignacio Torres precisó que “hasta el momento pudimos contabilizar 24 viviendas afectadas, además de una estancia y dos complejos turísticos” en la jurisdicción de El Hoyo y Epuyén.
«Se organizaron brigadas de voluntarios que colaboraban para aplacar las llamas en muchas viviendas que estaban amenazadas, especialmente en la zona rural. Mi chacra en un momento quedó rodeada por las llamas porque se prendió un pinar. Estuvimos a punto de evacuar pero llegó una de estas brigadas y logró hace retroceder el fuego unos 50 metros«, relató Alberto. «El pueblo -añadió- estuvo en constante amenaza porque iban detectándose focos por todos lados».
Claudia, su compañera, lamentó: «Hoy Epuyén ya no es lo todos que conocimos. Es un páramo«.
Si bien la región es afectada por incendios forestales de magnitud cada vez más frecuentes en los últimos años, Salamín consideró que este último fue el más severo. «Sin dudas, ha sido el peor de todos por la dimensión: por lo que quemó y por su comportamiento extremo ya que cambiaba de un destino a otro. Estaba en un punto y de golpe, cambiaba el curso del viento y se iba para otro lado«, planteó.
Más de 500 personas al frente del incendio
Torres indicó que, hasta el momento, “hay 581 personas abocadas al operativo de contención de las llamas, incluyendo 265 brigadistas de Chubut, Neuquén, Río Negro y del Servicio Nacional del Manejo del Fuego, además de personal de apoyo”. Agregó que “este domingo se sumaron 63 brigadistas de Córdoba y 15 del Servicio Nacional del Manejo del Fuego”.
En tanto, son ocho los medios aéreos que operan en la región: dos helicópteros con helibalde, dos aviones hidrantes, tres aviones anfibios y el Boeing 737 de Santiago del Estero.
“Estamos hablando de un incendio intencional que no vamos a permitir. Por eso, vamos a ir hasta las últimas consecuencias para asegurarnos de que los responsables de haber provocado esta tragedia ambiental terminen donde tienen que terminar: en la cárcel”, concluyó Torrres.
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