La Fiesta de la Nieve debutó con las tradiciones y su concurso de tortas
Bariloche dio inicio al evento más importante del invierno. Pasteleras y pasteleros amateur, profesionales y alumnos de la Escuela de Hotelería sorprendieron con innovadores "paisajes comestibles".
Cascadas de agua, picos montañosos nevados, glaciares, nieve en todas sus dimensiones. Todos esos paisajes se hicieron comestibles en una tarde a orillas del lago Nahuel Huapi, en el Puerto San Carlos, con el concurso de tortas, la primera de las tradiciones de la Fiesta Nacional de la Nieve que abrió la jornada.
En el primer día del calendario oficial de la fiesta de Bariloche, que se extenderá hasta el domingo, estudiantes de la Escuela de Hotelería (CET 25), pasteleras y pasteleros amateur y profesionales, desplegaron toda la dulzura y el ingenio para transformar la “Alquimia del invierno” en espectaculares tortas que tres jurados especializados degustaron y puntuaron.
Yolanda Altamirano, una pastelera histórica y reconocida de Bariloche, jubilada de la Escuela de Hotelería, fue una de las impulsoras de este certamen hace 30 años. “Todo empezó porque en los festejos, los niños de los barrios quedaban un poco afuera y quisimos llevarle la nieve comestible, en forma de tortas”, rememoró la mujer que puso una arista de la idea en 1986, junto a la Asociación de Ejecutivas Empresarias de Turismo de Bariloche, que hoy también continúa con la organización junto al CET 25.
En el certamen hay tres categorías: junior (menores de 18 años y esta vez los cuatro equipos son alumnos del CET 25); amateur y profesionales. En esta última, este año hubo 14 inscriptos, el de mayor convocatoria, y muchos son exalumnos de la escuela pública con orientación gastronómica, pasteleros de grandes hoteles o que lideran sus propios emprendimientos.
Miriam Barrios, Sayi Congregado y Karina Cuya, son parte de este grupo de profesionales que decidieron presentar su torta en el certamen. “Representa la evolución del agua desde las cumbres nevadas hasta que llega al mar”, relató una de las pasteleras que ideó una obra de arte comestible donde hasta las figuras de la fauna o la vegetación se puede consumir.
Los participantes además de responder a la consigna de la “Alquimia del invierno”, debieron incorporar entre los ingredientes harinas de producción local, mosqueta, lavanda, frutos rojos.
Belén y Guadalupe Andrade, y Emilia González también crearon arte comestible con “Susurro de la cascada”, una torta con inspiración en la Cascada de los Duendes, un paseo habitual para los locales y turistas en la zona del lago Gutiérrez. Su inclusión en el certamen fue como amateur y trabajan a diario con su propio emprendimiento de pastelería y mesas dulces para eventos.
Iván Loyt, un alumno de 5to año del CET decidió participar solo con su idea innovadora con el título de “La magia del agua”, una torta que emula montañas, una cascada y sobresalen los arrayanes. “Mi mamá me contó que un profesor de ella hizo dulce de arrayán, yo no sabía del fruto de este árbol, me puse a investigar, experimenté, lo combiné con frambuesa y otros frutos”… y así salió el dulce que predomina en la torta que compitió en la categoría junior.
El jurado integrado por la pastelera Pamela Villar, referente del programa de televisión Bake Off Argentina y conductora en El Gourmet; el chef del restaurante del hotel Sheraton Bariloche, Aníbal Ramírez; y la referente local Yolanda Altamirano, degustaron las tortas, comprobaron las técnicas y observaron el decorado para conformar el puntaje. Por cada categoría se entregaron tres premios, en aportes económicos que realizó el Concejo Municipal.
Mariana Giachino, referente de la Asociación de Ejecutivas Empresarias y exministra de Turismo de Río Negro, parte de la organización del certamen, recordó que en los orígenes del concurso, tres décadas atrás, “quisimos mostrar el crecimiento de nuestros profesionales, en esa época Bariloche era la única ciudad turística que tenía una escuela de hotelería y hasta ese momento los grandes hoteles traían pasteleros de afuera que hacían contra temporada, tal vez en Mar del plata u otros destinos”, señaló.
“Es grandioso que siga creciendo, debemos seguir con más participantes porque la pastelería y gastronomía en general de Bariloche nos identifican en el país”, alentó Altamirano, quien además de ser jurado, preparó una “torta cuadro” de grandes dimensiones para que el público del certamen deguste en el Puerto San Carlos.
La Fiesta en paralelo, continúa en el Centro Cívico donde este mediodía se habilitaron los food trucks, y se inició una nueva ronda de presentaciones de artistas locales, que comenzaron el miércoles con la previa al evento. Sele Vera y Los Pampas tuvieron su ensayo en la tarde y cerrarán la primera jornada.

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