Llega a Neuquén «un tipo que no habla con su voz»: la historia de Gonzalo Giles
Perdió el habla a los cinco meses por una meningitis, pero convirtió la tecnología y la escritura en su voz. Presenta su nuevo libro, "Error 408: Normalidad no encontrada", este miércoles 19 de agosto en Neuquén.
Gonzalo Giles llega a Neuquén para presentar su nuevo libro, “Error 408: Normalidad no encontrada”. Para quienes ya lo conocen, en aquellas páginas se encontrarán con una faceta “menos preocupada por caerle bien a todo el mundo”. Y quienes aún no lo han frecuentado, descubrirán una “historia bastante particular” de “un tipo que no habla con su voz” y se hace escuchar fuerte y claro.
A los cinco meses, la meningitis le afectó el habla, pero el joven de Dolores siempre supo comunicarse. Antes de tener su “voz tecnológica”, contaba con la escritura, aquella herramienta que le permitía “agarrar todo lo que tenía adentro, ordenarlo más o menos y tirarlo al mundo”.
Ese mundo no siempre lo trató bien y por momentos parecía cada vez más cruel. En su casa, sin embargo, no se permeaba esa hostilidad. “Mi infancia fue bastante feliz. Y eso es importante decirlo porque cuando uno cuenta una historia de discapacidad parece que obligatoriamente tiene que haber una tragedia de fondo, una música triste y alguien mirando por la ventana mientras llueve. No fue mi caso. Yo tuve una infancia llena de amor”, comentó.
«En la escuela entendí que era diferente»: la historia de Gonzalo Giles
Con el tiempo, se fue dando cuenta que “era diferente”. “De chico no me sentía ‘discapacitado’. Mi familia había construido alrededor mío una especie de bola de cristal donde yo era uno más. Y durante bastante tiempo funcionó”, relató Gonzalo a Diario Río Negro.
En la escuela, sus padres ya no pudieron protegerlo del afuera. “Creo que la etapa más difícil fue alrededor de cuarto grado, cuando apareció aquella carta llena de insultos que encontré a los diez años”, recordó sobre el bullying. La rompió con su amiga Sara y enterró el dolor junto con los papeles.
“Ahí entendí que era diferente. Y probablemente ahí también empecé a construir algunas de las herramientas que todavía uso: el humor, la escritura y esa costumbre bastante poco saludable de convertir cualquier tragedia en una anécdota”, agregó.
Pero la discriminación no siempre es tan explícita como un insulto, a veces se disfraza. “Primero apareció de a poquito, como aparecen casi todas las cosas feas: alguien que decide que no podés, otro que te mira raro, una escuela que directamente considera que sería mejor que no salgas al recreo. En Dolores, cuando era chico, hubo instituciones que no querían siquiera darme la posibilidad de demostrar qué podía hacer”, remarcó.

«¿Qué carajo voy a hacer yo en una radio si soy mudo?»
Aquello que aparentemente Gonzalo no podía hacer lo convirtió en desafío. Le dijeron que no podría hablar por las secuelas de la meningitis, pero él lo hizo de todas formas a partir de los 13 años con la ayuda de “I Type and Speak”, una herramienta de comunicación aumentativa y alternativa que le mostró un conocido.
Hasta ese momento, las conversaciones más largas y profundas las tenía con Pepus, su burro de peluche. “Por fin tenía una voz”, enfatizó. Era una voz de española, estilo GPS, que le permitió “putear, hacer chistes, discutir” y, sobre todo, hacerse escuchar.
A veces ese “no podés” venía desde adentro. Gonzalo fue el primero en dudar de sí mismo cuando surgió el proyecto de hacer radio en el grupo que integraba en una ONG. “¿Qué carajo voy a hacer yo en una radio si soy mudo?”, pensó.
Después se percató que sí podía: “Tenía un celular que convertía lo que escribía en voz”. Al final la iniciativa se cayó, pero ya se había entusiasmado y no iba a retroceder. Fue con la propuesta al “Pata” de Radio City de Dolores y así nació “Mejor no hablar”.
Casi ahí mismo también surgió el deseo de ser periodista y mudarse a Buenos Aires. “Con la radio fue la primera vez que entendí que comunicar no era algo que me había tocado en suerte: era algo que podía construir. Y después apareció el periodismo como una forma de profesionalizar esa obsesión”, comentó.
«Terminé vendiendo pañuelitos en la calle»: cómo fue mudarse a Buenos Aires
Gonzalo tiene 28 años y ya cumplió varios sueños: es periodista, escribió cuatro libros y vive en Buenos Aires. Se mudó por primera vez en 2017 a lo de su tío en Los Troncos del Talar, a 32 kilómetros de CABA.
Luego volvió a Dolores, su situación laboral se complicó y en 2021 decidió que, si quería regresar a Buenos Aires, necesitaría ayuda. “Le pedí a mi pareja que me dejara vivir con ella unos meses mientras buscaba trabajo. Me fui con dos bolsas de consorcio al monoambiente. No tenía un plan brillante”, relató.
El panorama se tornó más adverso de lo esperado. “Terminé vendiendo pañuelitos en la calle. Y eso fue durísimo, porque toda mi vida había peleado para que me miraran con respeto y de repente estaba ofreciendo algo en Plaza de Mayo mientras sentía que algunas personas me miraban como si yo fuera menos capaz por tener una discapacidad. Pero seguí”, enfatizó.
Hoy Gonzalo vive solo, trabaja, viaja y tiene un sinfín de planes a futuro. Uno es construir un proyecto político “donde la discapacidad no sea un capítulo aparte ni una foto para mostrar diversidad, sino una perspectiva que atraviese las políticas públicas”.
Aún no piensa en cargos, sí en ideas y, sobre todo, en extender el debate más allá de la discapacidad: “Es una discusión sobre derechos, trabajo, educación, salud, accesibilidad y, fundamentalmente, sobre qué sociedad queremos”.
Cuándo y dónde se presenta en Neuquén
Cómo dará forma a esas ideas, todavía no lo sabe, aunque no le faltarán herramientas para transmitirlas: cuenta con su “voz tecnológica” y la escritura, el canal por donde todo comenzó. “Cuando escribo sigo sintiendo que estoy haciendo exactamente lo mismo que hacía de chico con Pepus: encontrar una forma de conversar con el mundo”, expresó Gonzalo.
Eso es lo que lo trae a Neuquén el próximo miércoles 19 de agosto, a las 19, en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA). La entrada es libre y gratuita.
“Voy a presentar Error 408: Normalidad no encontrada, un libro que habla de discapacidad, pero también de prejuicios, barreras, autonomía y de esa palabra que usamos como si todos supiéramos exactamente qué significa: normalidad. Así que, neuquinos: vengan. Prometo hablar. De alguna manera, pero hablar”, invitó a participar.
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