Llega otro streaming del Conicet: ahora es una exploración arqueológica al «Machu Picchu argentino»
Un equipo de científicos realizará una expedición arqueológica en El Shincal de Quimivil, una antigua ciudad inca ubicada en Catamarca. Las excavaciones se transmitirán en vivo del 17 al 20 de noviembre y el público podrá interactuar con los investigadores.
El Shincal de Quimivil, en Catamarca, fue uno de los principales centros políticos y ceremoniales del Imperio inca. Foto: Fundación Azara.
En Catamarca, al pie de la sierra de Quimivil y muy cerca de la Ruta Nacional 40, se conservan los restos de una antigua ciudad inca que llegó a ocupar más de 30 hectáreas. Tenía una gran plaza, edificios de piedra, depósitos para almacenar alimentos y cerros destinados a ceremonias. Se llama El Shincal de Quimivil, es conocido como el “Machu Picchu argentino” y fue uno de los principales centros políticos y religiosos del Imperio inca en el actual territorio nacional.
Ahora, un equipo de científicos realizará una nueva expedición arqueológica que podrá seguirse en vivo desde cualquier lugar del país. Durante cuatro días, los investigadores mostrarán cómo trabajan sobre el terreno, qué buscan entre las antiguas construcciones y de qué manera estudian los materiales que recuperan.
La denominada Expedición Inka se desarrollará del 17 al 20 de noviembre de 2026, con transmisiones diarias de 11 a 13 a través del canal de YouTube de la Fundación Azara. Según los organizadores, será la primera campaña de excavación arqueológica transmitida por streaming desde este sitio.
La iniciativa reúne a especialistas del Conicet, la Fundación Azara, la Universidad Maimónides, la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de Catamarca. Participarán investigadores de distintas disciplinas, entre ellas antropología, biología, geología, arquitectura y conservación del patrimonio.
A diferencia de una visita guiada tradicional, el público podrá seguir el trabajo científico mientras ocurre e interactuar con los especialistas, que explicarán las tareas de excavación, el análisis de sedimentos y el estudio de restos vegetales y animales.

Dónde está El Shincal de Quimivil y por qué lo llaman el “Machu Picchu argentino”
El Shincal se encuentra cerca de Londres, una localidad del departamento de Belén, en Catamarca, entre los ríos Hondo y Quimivil. Su construcción se sitúa aproximadamente entre 1471 y 1536, durante la expansión del Estado incaico, conocido como Tawantinsuyu.
El imperio llegó a extenderse desde el sur de Colombia hasta sectores del actual territorio argentino. En esa organización, El Shincal funcionó como una capital provincial del Kollasuyu, la región sur del Estado incaico.
Aunque suele comparárselo con Machu Picchu, ambos sitios cumplían funciones diferentes. La ciudad peruana es interpretada como una residencia real vinculada con el inca Pachacútec, mientras que El Shincal fue un centro político, administrativo y ceremonial.
Su trazado permite comprender la importancia que tuvo. En más de 30 hectáreas se distribuyen cerca de un centenar de recintos y edificios de piedra, organizados alrededor de una gran plaza central.

Allí se encontraba el ushnu, una plataforma vinculada con la autoridad incaica donde se realizaban ceremonias. También había grandes edificios públicos, depósitos para almacenar productos, espacios habitacionales y un sistema de conducción de agua.
Dos cerros con escalinatas, ubicados a ambos lados de la plaza, formaban parte del paisaje ceremonial.
El sitio estaba conectado con otros sectores del imperio a través del Qhapaq Ñan, conocido como Camino del Inca, una extensa red de caminos que permitía comunicar diferentes regiones.
Cómo vivían y trabajaban quienes construyeron la ciudad
Una de las preguntas que buscan responder las investigaciones arqueológicas es cómo se organizaba la vida cotidiana en estos grandes centros incaicos y qué relación mantenían sus autoridades con las poblaciones locales.
Las investigadoras Aylen Capparelli, del Conicet y la Universidad Nacional de La Plata, y Guillermina Couso, de la Fundación Azara y la UNLP, explicaron que la construcción de El Shincal fue posible gracias a distintos mecanismos de organización del trabajo.
Entre ellos estaban la reciprocidad, las tareas colectivas y los sistemas de trabajo por turnos para el Estado. La expansión incaica también podía incluir obligaciones laborales, traslados de poblaciones y uso de la fuerza.
Sin embargo, las investigaciones realizadas en El Shincal no identificaron hasta ahora evidencias arqueológicas claras de enfrentamientos militares durante su construcción.
Los especialistas consideran que las celebraciones colectivas, en las que la comida y la bebida tenían un papel importante, también contribuían a establecer vínculos entre las autoridades y las comunidades incorporadas al imperio.
Más de un siglo de investigaciones arqueológicas
Aunque las construcciones tienen varios siglos de antigüedad, su estudio científico comenzó a principios del siglo XX. En 1900, el ingeniero Hilarión Furque publicó las primeras referencias sobre El Shincal. Después llegaron otros investigadores que documentaron sus estructuras y realizaron excavaciones.
Uno de los aportes más importantes fue el del arqueólogo Rodolfo Raffino, quien desde 1981 impulsó investigaciones sistemáticas que permitieron conocer mejor la organización y las funciones del sitio.
Entre 2013 y 2015, la Fundación Azara, junto con el Conicet y el Gobierno nacional, desarrolló un proyecto de puesta en valor que incluyó un centro de interpretación, cartelería y senderos elevados para proteger las construcciones del impacto turístico. La nueva expedición permitirá acercar ese trabajo científico a personas que nunca visitaron el lugar.
Cuándo y dónde ver la Expedición Inka en vivo
Fechas: 17, 18, 19 y 20 de noviembre de 2026
Horario: de 11 a 13
Lugar: El Shincal de Quimivil, Catamarca
Transmisión: Canal de YouTube de Fundación Azara
Durante las transmisiones se mostrarán las tareas de prospección, excavación, procesamiento de muestras y análisis de los materiales recuperados. También habrá intercambios entre investigadores y oportunidades para que el público conozca cómo se construye el conocimiento arqueológico.
La propuesta busca abrir al público las puertas de una investigación que habitualmente se desarrolla lejos de las cámaras y mostrar cómo los científicos reconstruyen la historia de una ciudad que fue parte de uno de los imperios más extensos de América.
En Catamarca, al pie de la sierra de Quimivil y muy cerca de la Ruta Nacional 40, se conservan los restos de una antigua ciudad inca que llegó a ocupar más de 30 hectáreas. Tenía una gran plaza, edificios de piedra, depósitos para almacenar alimentos y cerros destinados a ceremonias. Se llama El Shincal de Quimivil, es conocido como el “Machu Picchu argentino” y fue uno de los principales centros políticos y religiosos del Imperio inca en el actual territorio nacional.
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