Neuquén suma tecnología de vanguardia contra el cáncer de próstata sin afectar la función sexual

El Policlínico ADOS estrena en la Patagonia una técnica sin cortes que reduce las secuelas y mejora la calidad de vida del paciente. Dictarán una capacitación para profesionales de salud.

El Policlínico ADOS incorporó tecnología para tratar problemas de próstata. (Foto: Matías Subat).

El cáncer de próstata es el tumor más diagnosticado en hombres de Argentina, con más de 11.200 casos nuevos por año, según la Sociedad Argentina de Urología. Su tratamiento suele dejar secuelas. “El paciente pierde erección. Tampoco va a eyacular más y puede quedar con incontinencia”, explicó el urólogo y cirujano, Héctor Campos. Informó que para mitigar estos efectos el Policlínico ADOS adquirió una nueva tecnología de vanguardia en la Patagonia.

Se trata del sistema Echolaser, que aplica la técnica de Ablación Láser Transperineal (TPLA), un procedimiento mínimamente invasivo para tratar la Hiperplasia Prostática Benigna y casos seleccionados de cáncer en forma ambulatoria, con anestesia local y preservación total de la función sexual.


La llegada de este equipo a la ciudad de Neuquén posiciona a ADOS como un centro de referencia nacional. El profesional señaló que resulta crucial para el rango etario afectado por esta patología, ya que “el volumen más grande de pacientes del Policlínico es PAMI”. Hasta el momento, esta tecnología se encontraba disponible solo en Buenos Aires y en Rosario.

Campos, único referente patagónico de la TPLA, liderará una capacitación intensiva el viernes 20 de marzo en el Policlínico ADOS para urólogos y cirujanos que quieran conocerla. Incluirá la transmisión en vivo de las tres primeras cirugías. El objetivo es instruir a nuevos profesionales en el uso del sistema Echolaser y expandir el acceso.

Tecnología de vanguardia para el cáncer de próstata: de qué se trata



Según explicó Campos, el sistema Echolaser utiliza micro-fibras ópticas que transmiten luz láser para generar calor y provocar la necrosis del tejido prostático afectado. Todo el proceso ocurre bajo la guía de un software de planificación y monitoreo ecográfico en tiempo real, que otorga al cirujano una precisión milimétrica.


El referente en la aplicación de esta técnica remarcó que con las cirugías convencionales, como la resección transuretral (RTU) o la cirugía a cielo abierto, el abordaje se realiza a través de la uretra o mediante incisiones abdominales. Esas prácticas, aunque efectivas para la patología, suelen dejar secuelas importantes en la calidad de vida.


El paciente pierde la capacidad de eyacular, fenómeno conocido como eyaculación retrógrada o seca, y enfrenta riesgos de incontinencia urinaria o disfunción eréctil.

El Policlínico ADOS recibe un gran volumen de pacientes de PAMI. (Foto: Matías Subat).


Con esta nueva tecnología, se ingresa a través del periné, la zona ubicada entre los testículos y el ano. Al no atravesar el conducto uretral ni dañar la cápsula prostática, se respeta la integridad de los tejidos nobles. Aquí radica la diferencia más importante: “El hombre conserva su función sexual plena. Mantiene la erección, el orgasmo y la eyaculación normal”. Además, elimina el riesgo de incontinencia.


La intervención dura apenas 30 minutos y requiere solamente anestesia local. El paciente ingresa, se realiza el procedimiento y regresa a su casa en el mismo día, sin sondas ni internaciones prolongadas.
Campos resaltó que esta característica la convierte en la opción ideal para personas con alto riesgo quirúrgico, problemas cardíacos o trastornos de coagulación que contraindican una cirugía mayor.


Sin embargo, no se puede aplicar en todos los casos. Resulta el estándar de oro para la Hiperplasia Prostática Benigna (HPB), el agrandamiento no canceroso de la glándula que afecta a gran parte de la población masculina mayor de 50 años.


También se utiliza para casos seleccionados de cáncer de próstata, siempre que el tumor se encuentre localizado y visible en un solo lóbulo. El urólogo explicó que no reemplaza a la cirugía radical en casos avanzados, aunque destacó que ofrece una solución intermedia y eficaz. Detalló que el porcentaje de éxito del procedimiento en casos de cáncer es del 75 o 78%.

La importancia de chequearse a tiempo: cuáles son los síntomas del cáncer de próstata


La próstata, una glándula del tamaño de una nuez que forma parte del sistema reproductor masculino, puede experimentar cambios con el paso de los años. Su agrandamiento, sea benigno o maligno, impacta directamente en la función urinaria.


Campos precisó una serie de síntomas para detectar a tiempo tanto la Hiperplasia Prostática Benigna (HPB) como el cáncer de próstata: la necesidad frecuente de orinar, especialmente durante la noche; la persistente sensación de no vaciar completamente la vejiga; la dificultad o el esfuerzo al iniciar o mantener el chorro de orina; el goteo posterior a la micción; y una urgencia repentina e incontrolable para ir al baño. Además, estudios específicos pueden revelar un residuo elevado de orina en la vejiga.


La prevención y la detección temprana marcan la diferencia en el pronóstico de estas enfermedades. El especialista enfatizó la necesidad de iniciar los chequeos urológicos en edades clave. Si un paciente tiene antecedentes familiares directos de cáncer de próstata (padres, hermanos, tíos), se aconseja comenzar los controles a partir de los 40 años. Para quienes no poseen estos antecedentes ni síntomas preocupantes, la recomendación general es iniciar las visitas al urólogo desde los 50 años.


La vigilancia y la consulta oportuna con un especialista son, en definitiva, las herramientas más poderosas para cuidar la salud prostática.


Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar
Exit mobile version