Premio a la excelencia científica: un instituto de Conicet de Bariloche fue elegido entre 10 del país
El Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medio Ambiente (Inibioma) fue seleccionado por una fundación internacional y recibió un millonario subsidio. El logro beneficia a más de 250 investigadores de la región.
El liderazgo en la producción de conocimiento científico y el aporte al desarrollo del país se premian, se celebran y se acompañan. El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) brilló por su desempeño en un galardón e investigadores patagónicos se lucieron una vez más.
La Fundación Williams, una organización sin fines de lucro con más de 80 años de trayectoria en Argentina, seleccionó a diez centros de investigación a nivel nacional como ganadores del Premio a la Excelencia Científica 2025. De los diez elegidos, nueve son de Conicet y uno de ellos es el Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (Inibioma) de doble dependencia entre Conicet y la Universidad Nacional del Comahue (UNCo).
Abocado a la investigación sobre biodiversidad y medioambiente en la región, el Inibioma es uno de los institutos científicos más grandes del país con un equipo de más de 250 trabajadores. Tiene su nodo central en Bariloche, Río Negro, y dos subsedes en la Provincia de Neuquén, una en Junín de los Andes y otra en San Martín de los Andes.
El gigantesco equipo conformado por investigadores, profesores, becarios doctorales, postdoctorales, integrantes de la carrera del personal de apoyo y trabajadores administrativos, fueron parte de un reconocimiento inesperado.
“Fue una gratísima sorpresa. Es un premio importante, por el dinero y por el reconocimiento”, comentó Alejandro Gustavo Farji-Brener, director del instituto. El doctor en Biología dialogó con Diario RÍO NEGRO con el entusiasmo intacto luego de recibir el reconocimiento institucional.
“Fue muy particular. Normalmente hay premios a los que uno se presenta con un proyecto, pero esta vez fue diferente”, contó. Es que en este caso, no se habían postulado y tampoco conocían de su existencia, hasta que recibieron un mail en la casilla de correo electrónico en el que se les informaba sobre la adjudicación del galardón, junto con los otros nueve institutos del país.
Un importante reconocimiento económico
El Premio Fundación Williams a la Excelencia Científica 2025 consiste en un subsidio de 38 millones de pesos que les va a permitir comprar equipos, insumos y financiar la formación de becarios doctorales y postdoctorales.
“Una porción del dinero que recibimos como premio le vamos a repartir para que cada becario, doctoral o posdoctoral pueda pagar la inscripción a algún curso de posgrado que necesita para su formación”, adelantó el biólogo.
La fundación fue creada por Thomas Williams y Ana King Williams en 1943, para fomentar el desarrollo de la ciencia y la cultura; y destaca disciplinas estratégicas como Medicina, Biología Molecular, Física, Fisicoquímica, Ciencias Ambientales, Ingeniería y Astronomía.
Desde la ONG, priorizaron institutos con trayectorias de más de 30 años. La selección contempló el impacto científico verificable y se puso en consideración la calidad de las publicaciones y su participación en revistas prestigiosas. La vocación colaborativa también fue tenida en cuenta.
Según aseguran desde la Fundación Williams, este reconocimiento tiene como objetivo consolidar “polos de excelencia” e impulsar la investigación de vanguardia mediante el acceso a equipamiento e insumos estratégicos, atraer y retener talento.
Una de las metas es la formación de nuevas generaciones de científicos que eleven el impacto internacional de los institutos argentinos a través de su inserción en “redes globales de investigación”.
“(Desde la Fundación) están apoyando mucho la ciencia básica, lo cual es para nosotros súper importante”, comentó Farji-Brener, ya que desde el Inibioma se encargan de llevar adelante investigaciones sobre el medio ambiente, tanto terrestre como lacustre.
“En los tiempos duros que corren para la ciencia, el financiamiento para hacer ciencia básica se ha reducido casi a su mínima expresión. Así es que fue un reconocimiento muy importante. Somos un instituto muy grande, con mucha gente que tiene publicaciones y trayectorias de excelencia”, explicó el biólogo.
Preparados para resolver conflictos ambientales
“Es el único instituto de investigaciones en biodiversidad y medio ambiente de toda la región patagónica, por lo menos en la región andina”, explicó Farji. En Bariloche, existe otra institución de ecología de la Universidad Nacional de Río Negro, pero dedicada a la Agroecología.
Los equipos de investigación del Inibioma son fundamentales porque están preparados para solucionar eventuales conflictos ambientales o plantear medidas de mitigación o de restauración.
“Somos un grupo de referencia en cuanto a cualquier problema ambiental, siempre nos vienen a consultar y participamos en la medida de lo posible de decisiones a nivel local o regional. Tenemos personal capacitado para entender los problemas y plantear soluciones a distintas escalas, tanto espaciales como temporales, en los distintos ambientes de la Patagonia”, aseguró Farji.
La diversidad es su bandera ya que abordan múltiples temáticas: desde genética, ecología de los incendios, biología molecular, etnobiología, paleoecología, conservación, fauna, especies exóticas, calidad y control de aguas, microorganismos acuáticos, producción de peces hasta restauración ecológica.
“Cada investigador tiene la libertad de asociarse con investigadores de otros grupos dentro y fuera del instituto para generar proyectos de investigación. Eso le da una versatilidad y una riqueza muy importante”, sentenció el director.
Un poco de historia
El instituto nació por impulso de grupos de investigadores de la Universidad Nacional del Comahue, del Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB) y colegas que trabajaban en edificios cercanos. Alejandro Farji formó parte de esos equipos y es testigo de su surgimiento.
“Al principio era un poco caótico. No tenía un edificio propio, estaba disperso en distintos edificios dentro y fuera de Bariloche”, recordó. Hace cuatro años, con el apoyo del Ministerio de Ciencia y Técnica de Nación, se logró la construcción de un nuevo edificio que ahora es la sede central del instituto.
Alejandro es el director del Inibioma luego de ganar un concurso hace tres años. Además, es investigador principal del Conicet y profesor de la Universidad Nacional de Comahue donde dicta materias de Ecología, Estadística y Diseño Experimental. Es doctor en Ciencias Biológicas y máster en Ecología Tropical. Nació en Buenos Aires y en otros países y al terminar su posgrado se mudó a Bariloche, donde reside hace 35 años.
Los diez institutos premiados
De las diez entidades distinguidas, nueve son Unidades Ejecutoras del Conicet, de doble y triple dependencia, que articulan su labor con universidades nacionales y otros organismos del sistema científico tecnológico. Estos son:
- Instituto de Biología y Medicina Experimental (Ibyme, Conicet-Fundación Ibyme)
- Instituto de Física La Plata (IFLP, Conicet-UNLP)
- Instituto de Investigaciones en Fisicoquímica de Córdoba (Infiqc, Conicet-UNC),
- Instituto de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla, Conicet-Uncuyo-Gob. Mendoza)
- Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (Inibioma, Conicet-UNComa)
- Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales, (Intema, Conicet-Unmdp)
- Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE, Conicet-UBA)
- Instituto Tecnológico de Chascomús (Intech, Conicet-Unsam)
- Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, Conicet-UNR)
- Fundación Instituto Leloir (FIL).
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