Violencia escolar y un caso extremo en el secundario de Roca: ¿Se podría haber evitado?

Una mujer agredió a un estudiante en una escuela de Roca, pero los protocolos nacionales no contemplaban un hecho como este. El rol del Estado antes y después. ¿Qué dicen los especialistas?





Ni la “Guía Federal de Orientaciones para la Intervención Educativa en Situaciones Complejas” del Ministerio de Educación de la Nación preveía en su texto hechos de las características del que ocurrió hace dos días en Escuela Secundaria de Río Negro N° 1 de Roca.

La normativa, aprobada por Resolución N° 217 del Consejo Federal de Educación en 2014, contempla situaciones de violencia de estudiantes a docentes, de docentes a estudiantes y situaciones entre personas adultas (docentes, no docentes, familias), pero no tenía entre sus hipótesis de conflicto la agresión de una madre contra uno o varios estudiantes, como sucedió el miércoles pasado en Río Negro.

El video viral, de una persona agrediendo a un compañero de su hijo y presuntamente portando una tijera -como revelaron testimonios en primera persona- tampoco es parte de los supuestos enmarcados en la reglamentación nacional. Aunque todo es materia de investigación en este polémico caso, las “armas” en la escuela sí están dentro de los posibles escenarios previstos por el protocolo federal, pero nunca por parte de padres.

“La situación sale de lo normal (…) Desde que yo estoy en funciones, no tengo registro de un hecho así”, aseguró Romina Faccio, directora general de Educación de Río Negro quien fue enfática al aclarar que que toda la estructura de la cartera educativa provincial e incluso de otras áreas y secretarías, está centrada en Roca luego de la agresión en el colegio céntrico. “La situación no se minimizó”, agregó la funcionaria.

Alumnos realizaron sentadas en la ESRN Nº 1 y exigieron la renuncia del director. Foto Juan Thomes

¿Qué abordaje se le da a una situación inédita como esta? ¿Qué maneras hay de no volver a reproducirlas?. Es la pregunta que se hacen varios integrantes de la comunidad educativa que parten de reconocer y lamentarse por el problema, que tuvo innumerables repercusiones.

Los principales afectados, los estudiantes, salieron a la calle a movilizarse ayer jueves mientras las autoridades permanecían reunidas en la institución. Los más jóvenes dejaron en claro mediante pancartas que había una situación subyacente que debiera haberse atendido a tiempo y fundamentalmente que el hecho “se podría haber evitado”.

Luego de los hechos, el Ministerio de Educación de Río Negro a través de sus autoridades planteó un abordaje multidimensional con tres pilares: judicial, con la denuncia por los hechos ocurridos; administrativo a través de una investigación sumarial interna para determinar cómo ocurrieron los hechos y si hubo inacción para abordar la situación problematica; y en tercer lugar, el aspecto pedagógico puertas adentro de la escuela.

“Se está pensando en un plan estratégico institucional”, agregó Faccio a Río Negro y comentó que hoy viernes se llevará adelante una jornada excepcional con el objetivo de abordar entre docentes y estudiantes un espacio pedagógico, de contención y de elaboración de “acuerdos de convivencia” en el colegio.

El propio ministro de Educación de Río Negro, Pablo Nuñez, se refirió al tema con declaraciones públicas y apuntó al método de resolución de conflictos. “Las situaciones de violencia, intolerancia y maltrato no se resuelven con más maltrato e intolerancia”, dijo el funcionario desde Bariloche.

“Me desbordé emocionalmente”, habían sido las palabras de madre que generó los incidentes. “No justifico mi accionar. (…) Se podría haber evitado hace mucho tiempo”, admitió en declaraciones la mujer que ingresó al colegio y comenzó a agredir a un estudiante, cuyas imágenes se hicieron virales y coparon los titulares de los medios del país.

Foco en la prevención


Además de las de los propios adolescentes victimarios, otras voces críticas focalizan la mirada sobre un escalón anterior: la prevención de estos sucesos. Partiendo de admitir que los conflictos son inherentes a los grupos sociales, entienden que hay herramientas para evitar escaladas violentas y que en muchas circunstancias parte de la solución está entre los involucrados.

Se dio apertura a una investigación sumarial en la ESRN N° 1 para evaluar responsabilidades. Foto: Juan Thomes

La abogada de Roca, Marcela Yappert, experta en mediación quien ha realizado experiencias en conflictos en el ámbito escolar aseguró que hay formas de prevenir a través de la mediación escolar”.

“Esto no es nuevo, seguramente ya estaban sucediendo cosas, pero ¿Cómo es que la escuela como ámbito de contención y convivencia no intervino? Quizás porque no tenían herramientas”, analizó la profesional.

“Mediación escolar”, una forma de frenar a tiempo


La abogada roquense presentó proyectos de mediación escolar en la provincia de Río Negro y los desarrolló al interior de las escuelas de policías, según comentó, como una forma de realizar “intervención temprana” para evitar conflictos y su escalada.

“Existen herramientas que tienen que ver claramente con la educación emocional y ha dado resultados increíbles” , postuló Yappert quien se refirió a Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos en el Ámbito Escolar, que se llevan adelante en una determinada comunidad. “Hay casos concretos a nivel nacional que son una maravilla”, aseguró. En Roca, se hicieron experiencias en el CEM 9, la escuela rural Romagnoli, con buenos resultados, pero planteó que terminaron siendo casos aislados.

Una característica de estos proyectos es que son los mismos chicos quienes se entrenan como “mediadores” y resuelven los casos ellos mismos. “Es emocionante”, contó y agregó que son los adultos, quienes por su lado, debieran resolver sus propios conflictos.

A pesar de las buenas experiencias, la abogada criticó que estos solo llegaron a ser pruebas piloto muy positivas pero que no contaron con aval del Poder Ejecutivo para institucionalizarse.

Para la mujer, hoy serían una alternativa acorde para trabajar antes de que la situación estalle, como fue el caso de la secundaria de Roca, en la que ya tomó intervención la justicia.

“Hay un llamado a la responsabilidad civil (…) Autoridades del Estado, ¿Vamos a ponernos a educar de otra manera?”

Marcela Yappert, abogada mediadora de Roca

“Un síntoma de época”


«La violencia como modo de relacionarnos en distintos espacios, tristemente cada vez ocupa un lugar mas importante”, analizó Mónica Sobrino, doctora en Educación y especialista en el tema. Se refirió al hecho -conocido por los medios de comunicación- como “un síntoma de época”.

No solo un chico resultó afectado tras el violento ingreso de una madre al aula en plena clase.

Para la experta, hablar de “violencia” no es solo agresión corporal, sino violencia simbólica, situaciones coyunturales no resueltas, dificultades cotidianas. “Todo eso genera violencia”, analizó.

Será problemático abordar todos los conflictos que puedan suceder si no hacemos acuerdos base para una convivencia a largo plazo”

Mónica Sobrino, doctora en Educación FACE – UNCo

“¿Por qué finalmente estamos resolviendo algo de modo violento que nos lastima aún más?”, se preguntó Sobrino y aseguró que hay una multiplicidad de voces y actores.

“Toda situación de violencia tiene las complejidades de una trama, no es una sola cosa, es una trama que va estableciendo un escenario, un modo de funcionamiento. Luego ante un emergente, esa trama responde con los elementos que tiene”, fundamentó.


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