“Volví a nacer gracias a Juan”: un bombero de Roca salvó su vida y 14 años después sigue agradeciéndole
En el Día Nacional del Bombero, la historia de Juan Mercado, el voluntario que salvó una vida mientras caminaba por la ciudad.
«Gracias a Dios estaba Juan en el momento justo. Ese día volví a nacer«. Cristina Montiel, de 77 años, entiende que si Juan Mercado, un bombero voluntario de Roca, no hubiera estado paseando por el centro de la ciudad ese primero de septiembre de 2012, junto a su esposa, su destino hubiera sido otro.
Ese día, aniversario de la ciudad, Cristina salió a caminar con su cuñada oriunda de Trelew que estaba de visita. «El puente del Canal Grande estaba en reparación y habían cortado el tránsito. Ella iban caminando por la orillita, las pasó una camioneta Toyota que, al encontrarse con el corte, retrocedió marcha atrás. A mi tía la despidió para un costado y mi mamá quedó debajo del vehículo. Aplastada«, recordó Silvia Alchagueñe, hija de Cristina.
La mujer que, en ese momento tenía 65 años, no recuerda absolutamente nada. Solo lo que le contaron después: quedó inconsciente y ante el pavor del accidente, nadie se animaba a sacarla de abajo de la camioneta. Solo se escuchaban gritos de la gente horrorizada por el siniestro. «Juan Mercado justo pasaba por ese lugar y al ver la situación, gritó para que la gente levantara la camioneta. Me sacó rápidamente, me puso boca abajo y después, me hizo respiración boca a boca hasta que reaccioné. Me estaba ahogando con la sangre», describió Cristina que, según recordó, sufrió aplastamiento de tórax, cabeza y varios cortes en el resto del cuerpo.
En el momento en que gritó a la gente que circulaba por ese sector que ayudaran a levantar la camioneta, Juan recalcó que él se hacía cargo de la situación. Pero algo tenía bien en claro: no había tiempo que perder. Una vez que Cristina reaccionó, una ambulancia la trasladó de urgencia al hospital de Roca.
«Cuando llegué al lugar del accidente, me encontré con una botita de mi mamá y una vincha que solía usar para su pelito. La desesperación fue enorme. Al llegar al hospital, ya estaban mi papá y hermanos esperando para verla», recalcó Silvia. Ese mismo día, Juan se acercó al hospital para preguntar como estaba la mujer que había salvado. Todos lo conocían porque era el peluquero del esposo de Cristina.

Por su parte, ella permaneció en terapia durante dos meses y otros 30 días, en una sala común. Llegó después el momento de la rehabilitación y resultó sumamente duro volver a caminar y hablar. «Volví a nacer y gracias a Dios estaba Juan en el momento justo. Tengo tanto para agradecerle«, expresó Cristina.
Silvia remarcó que cada vez que se cruzan con Juan por la calle, se funden en un abrazo y él suele preguntar por su madre: «Gracias a él, mi mamá está con nosotros. Fue crucial, si no la sacaba, mi mamá se iba a ahogar con su propia sangre«, dijo.
En el transcurso de estos años, los dolores óseos de Cristina fueron incrementándose producto del accidente y de su edad. Perdió a su compañero tres años atrás, pero decidió seguir adelante y de hecho, se inscribió para terminar la escuela. «Sus cuatro hijos, ocho nietos y dos bisnietos la acompañamos en todo lo que podemos. Pero en el Día del Bombero Voluntario, no queremos olvidar de decir feliz día«, concluyó Silvia.
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