“Sólo desestabilizan, atacan y degradan al ser humano”
Escribo desde la Unidad Penal Nº 2 de General Roca, donde actualmente me encuentro detenido. Recurro a este medio después de agotar diversas instancias en las cuales no he sido escuchado ni he tenido respuesta por parte de la Justicia, la cual es pronta para juzgar y condenar pero no para enmendar fallas o entuertos propios del sistema. Según la ley de ejecución de la pena, las cárceles tienen como función la seguridad pública y no la mortificación de quien comete un delito, debiendo constituir centros de enseñanza, readaptación y trabajo. Sin embargo, este establecimiento de ejecución penal está totalmente hacinado por cada rincón donde se lo mire, las personas aquí detenidas nos encontramos sin trabajo, sin estudios terciarios ni capacitaciones laborales, o a las que existen acceden unos pocos por el escaso cupo habilitado. Entre otras cosas, falta atención médica, sufrimos cortes de agua, vejaciones a la familia y conflictos por los alimentos a ingresar sin argumentos o criterios claros… estos son males conocidos por todos pero que a nadie le importan ni a nadie le interesa resolver. Y los internos no tienen a quién recurrir, sólo son noticia cuando la situación se desborda y finalmente ocurre un hecho violento. En suma, si la detención es legal deberían garantizarse los derechos de los detenidos, pero resulta que muy poco de lo que estipula la ley se cumple acá. Entre tanto, personalmente quiero denunciar que hace más de un año solicito un cómputo de pena definitivo y correcto, ya que fue reconocido en diversas instancias judiciales que el cómputo que se me aplicó es erróneo, pero aún no he recibido el definitivo y veraz. Es decir, me encuentro detenido sin saber cuál es realmente la sentencia aplicada, sin lo cual me veo negado a acceder a los beneficios que fija la ley de acuerdo a la progresividad de la condena. Respecto a este tema he sido citado a diversas audiencias, las cuales han resultado una farsa o una burla a mi persona y a mi familia ya que los distintos jueces designados para resolver el caso se declararon incompetentes, evitando hacerse cargo de un error de unificación cometido por colegas anteriores. Con todo, quiero aclarar que ya he cumplido más de la mitad de la condena y, acorde a lo que estipula la ley 24660, ya me encontraría en condiciones de acceder a beneficios tales como salida transitoria, condicional, etc., pero sin que esta situación se resuelva legalmente no puedo guardar ninguna expectativa ante el futuro. Además, al ingreso en esta unidad penitenciaria se me ha desprovisto de DNI y habiendo cumplimentado la preinscripción a la universidad hoy en día no puedo efectivizar la inscripción porque no tengo documento. Toda esta situación genera un grave perjuicio emocional y psíquico tanto a mí como a mi familia. No pido concesiones ni dádivas, soy consciente de mis errores, pero lo único que pido es que se me garantice el cumplimiento de la ley, que se termine la discriminación y la animosidad hacia mi persona. ¿O acaso es intencional tanta contrariedad? ¿Acaso no es la intención de todo este sistema rehabilitar y reinsertar en la sociedad en condiciones dignas a quien cometió un delito? ¡En estas condiciones nadie se resocializa señores! Sin posibilidad de estudiar, sin acceso a atención médica adecuada, en condiciones de hacinamiento y padeciendo los errores del sistema judicial nadie puede mejorar sus condiciones de vida y ser una persona de bien. Con todo, lo único que queda demostrado es que la Justicia y el servicio penitenciario sólo desestabilizan, atacan y degradan al ser humano ocasionando un grave perjuicio a la persona que cometió un delito pero también a toda la sociedad en su conjunto, ya que este individuo el día de mañana vuelve al medio social y si todas sus habilidades humanas fueron cercenadas… ¿qué le queda? Solicito a las autoridades judiciales que correspondan, a la Cámara Primera de Cipolletti –la cual tiene a cargo mi causa–, que me escuchen, que se hagan cargo de esta situación y me den una solución urgente. Hoy me encuentro con la boca cocida y en huelga de hambre, llevando adelante un reclamo justo, que pretende llegar al final para que de una vez por todas me den una respuesta. Desde ya muchas gracias. Juan Octavio Godoy DNI 30.643.677 Gral. Roca
Juan Octavio Godoy DNI 30.643.677 Gral. Roca