Sólo un policía llegó a juicio por la fractura de mandíbula de un detenido
Ricardo Rivera está acusado de golpeara un joven, en el 2012.
CIPOLLETTI
CIPOLLETTI (AC).- Se está realizando el debate por el caso del joven de Cinco Saltos que, en el 2012, terminó con múltiples fracturas de mandíbula cuando lo detuvieron por un supuesto robo. Ahora la víctima tiene cinco placas de titanio en la parte inferior de su rostro. El muchacho había atentado contra un auto que estaba estacionado afuera de la casa de su exnovia. El único imputado, un oficial de la Policía, declaró que el chico se había caído al piso y que después se autoflageló en el calabozo.
El debate comenzó el martes en la Cámara Segunda de Cipolletti y en la primera audiencia el oficial subinspector Ricardo Rivera, que es el acusado, explicó algunos detalles del procedimiento que realizaron el 17 de junio de 2012 a las 7 de la mañana en inmediaciones de las calles Tierra del Fuego y Pedro Ramos, de Cinco Saltos. En ese momento estaba acompañado por tres policías y uno de ellos, el cabo Martín Alveal, también estuvo imputado pero después fue sobreseído.
Según la requisitoria de elevación a juicio, los policías de la Subcomisaría 78ª, del barrio Villa Tesari, interceptaron a Nicolás Velázquez, que en ese momento tenía 18 años, y tras un breve diálogo le colocaron las esposas. En esas circunstancias, lo apoyaron contra el Peugeot que estaba estacionado en la calle “para luego propinarle un golpe con la culata del arma reglamentaria en el maxilar, lo tomaron de los cabellos de la nuca y le colocaron el arma en la cabeza, a la vez que le decían dame un motivo para matarte”. Como consecuencia de los golpes el adolescente sufrió fractura doble del maxilar. Aparentemente, el joven había atentado contra el auto de un hombre que estaba con su exnovia y en ese contexto fue detenido por la Policía.
En la primera jornada del juicio, el imputado Rivera aportó algunos detalles del procedimiento. Dijo que encontraron al muchacho adentro del vehículo y que cuando intentó salir del coche se resbaló y tropezó. En ese momento lo inmovilizó tras un breve forcejeo y lo esposó. Aseguró que a la tarde se enteró que el joven estaba lesionado y que después el oficial de guardia le dijo que se había autoflagelado en el calabozo.
Ayer declaró Sandra Huenchuman, que es la madre de Velázquez. La mujer llegó al procedimiento porque la llamaron por teléfono y después un policía la buscó en su casa para que fuera al hospital. Contó con detalles cómo sufrió con todas las operaciones que le practicaron a su hijo. Dijo que cuando recién lo golpearon los gritos eran desgarradores, “gritaba que se le torcía la cara”.