Subsidios, gasoductos y represas: qué contempla el presupuesto 2022

El proyecto prevé la construcción de la represa Chihuido y el primer tramo del Gasoducto Néstor Kirchner hacia Vaca Muerta. Prevé que los usuarios deberán afrontar subas en la tarifa eléctrica.




En medio del vendaval que generó la crisis política por las renuncias en el gabinete, el gobierno nacional presentó el proyecto de presupuesto para el año que viene en el que se traza los lineamientos que planificó el gobierno para un sector tan clave como el de la energía.

De acuerdo al proyecto, el gobierno apunta a realizar grandes obras como es la construcción de la primera etapa del Gasoducto Néstor Kirchner, y del ramal Mercedes – Cardales, también prevé el inicio de la construcción de las represas Chihuido I y Portezuelo del Viento.

En el segmento del gas, el proyecto detalla que se espera que la producción nacional crezca un 4,3% y para ello se previeron partidas por 82.234 millones de pesos, casi 800 millones de dólares para hacer frente al los programas de subsidios a la producción.

Si bien la Resolución 46 finaliza este año, el presupuesto prevé destinarle 12.986 millones de pesos a sus pagos y 69.250 al nuevo Plan Gas.Ar.

Estos valores parecen sensiblemente menores a las acreencias generadas este año, sino que incluso el volumen de producción que se detalla alcanza con el Plan Gas Ar, de 7.528 millones de metros cúbicos no cubriría la totalidad de la producción incorporada por contratos dentro del programa.

En números

800
millones de dólares suman los aportes destinados a los planes de subsidios para la producción de gas natural.

En lo que hace a los subsidios a la demanda se prevé un incremento en la cantidad de beneficiarios del plan Hogar, para casas sin redes de gas que llegará a los 3 millones de hogares sobre los 2,6 millones contemplados de este año.

Mientras que el subsidio de gas por redes llegará a 2 millones de facturas u hogares de la mano de la nueva ley de Zona Fría que extendió el beneficio que antes llegaba a 750.000 hogares.

En el caso de Ieasa, la exEnarsa, el texto prevé que contará con 348.120 millones de pesos de recursos corrientes, más un aporte de 36.651 millones y el aval para un crédito por 200 millones de dólares destinado al pago del gas importado tanto a Bolivia como por buques de gas natural licuado (GNL). En total, la previsión es que Ieasa maneje una cartera de 3.900 millones de dólares.

El gasoducto clave

El presupuesto prevé la construcción de la primera etapa del Gasoducto Néstor Kirchner, que unirá Tratayén en Neuquén con Salliqueló en Buenos Aires. Para ello se previó una partida de 57.088 millones de pesos que se destacó como inversión real directa.

Además se incorporó la construcción del gasoducto entre las localidades de Mercedes y Cardales, en la provincia de Buenos Aires, con una partida de 5.280 millones de pesos.

Estos fondos disponibles son claramente insuficientes para la construcción de una obra clave para el segmento del gas, pero desde la cartera de Energía confían en que contarán con partidas presupuestarias adicionales para poder encarar las obras.

Se prevé que habrá más usuarios de garrafas en 2022.

En el caso de la energía eléctrica el presupuesto prevé que las facturas cubrirán el 43% del costo mayorista, este nivel de cobertura representa que los usuarios deberán afrontar una mayor parte del costo ya que de momento ese nivel está en el 37%, por lo cual se espera que a lo largo del 2022 se avalen incrementos en las tarifas eléctricas de jurisdicción nacional como son Edesur y Edenor.

Además, en el segmento de la energía eléctrica el gobierno contempló que se sumarán 20.000 kW de generación distribuida en el año, 500 MW de renovables de gran escala y que el 14,3% del consumo eléctrico será cubierto por las renovables.

Dentro de los programas de energías renovables, está prevista la instalación de 19.880 equipos a través del plan Permer, 6 miniredes, 4.684 equipos para desarrollos rurales.

Las represas

Sin dudas las grandes apuestas en el sector eléctrico estarán en las obras ya que se planificó el inicio de la construcción de las represas Chihuido I y Portezuelo del Viento. En el caso de la represa sobre el río Neuquén, el texto contempla el aval para un préstamo por 2.300 millones de dólares que es la totalidad del costo estimado de la obra sin gastos adicionales como intereses y tasas de inspección.

El gobierno avanza actualmente en el análisis de la oferta crediticia de Alemania que ya tiene el visto bueno del gobierno nacional pero no de la Unidad Técnica de Evaluación (UTME) formada además de por miembros del gobierno nacional por integrantes de la provincia de Neuquén.

El dato

450
millones de dólares cubre la garantía para Neuquén por la obra de Chihuido.

Precisamente, el presupuesto contempla un aval para la provincia de Neuquén por 450 millones de dólares para que la provincia haga frente a parte del costo de la construcción de la represa Chihuido, que de este modo ascendería en las previsiones a los 2.750 millones de dólares. Este crédito promete generar un nuevo cortocircuito entre Nación y Neuquén.

Pero esas no son las únicas obras en el segmento hidroeléctrico ya que se destinarán 1.793 millones de pesos al incremento de la eficiencia del complejo Salto Grande. Y como apoyo a la construcción de las represas Néstor Kirchner y Jorge Cerpernic se prevén créditos por 21.974 millones de pesos y una transferencia de capital por otros 4.400 millones de pesos.


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