Sueltan a los últimos efectivos que tenían las FARC
Son cuatro soldados y seis policías que la organización guerrillera tenía secuestrados desde hacía varios años. Todavía queda en poder del grupo una cantidad incierta de civiles.
BOGOTÁ.- La guerrilla colombiana de las FARC entregó ayer a los diez últimos militares y policías que tenía secuestrados a una misión humanitaria integrada por la ex senadora Piedad Córdoba, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y el Ejército brasileño.
Inicialmente se había indicado que ayer serían liberados algunos de los rehenes y los restantes mañana, pero a última hora el grupo guerrillero decidió liberarlos a todos.
El CICR indicó que la entrega se realizó en un sector limítrofe entre los departamentos de Meta y Guaviare (sur).
“Manifestamos nuestra gran alegría por el éxito de esta operación que permitió en un solo día la reunión de 10 familias que estuvieron esperando por tantos años”, dijo Jordi Raich, jefe de la delegación del CICR en Colombia.
“Hoy se acaba la agonía para estas familias y eso nos llena de gran satisfacción”, agregó.
Sonrientes y con los rostros marcados por la emoción, los liberados llegaron en un helicóptero del Ejército de Brasil al aeropuerto Vanguardia de Villavicencio (centro), la capital de Meta, en una breve escala antes de partir a Bogotá.
Los ex rehenes llegaron luciendo uniformes nuevos, aunque uno de ellos estaba de civil. Otro dio saltos con la bandera colombiana en las manos. Todos fueron recibidos en la pista por doctoras que los condujeron a un salón del aeropuerto para un nuevo examen médico, pues una primera evaluación fue hecha por un galeno del CICR que estaba en el helicóptero.
Los uniformados liberados son los policías Carlos Duarte, César Lasso, Jorge Trujillo, Jorge Romero, José Forero y Wilson Rojas, y los militares Luis Beltrán, Luis Arcia, Robinson Salcedo y Luis Moreno, secuestrados en ataques realizados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entre 1998 y 1999.
La misión humanitaria estuvo conformada por dos miembros del colectivo Colombianos por la Paz, dos delegados del CICR y seis militares brasileños.
Así como en anteriores procesos de entrega, el gobierno de Brasil aportó dos helicópteros militares del tipo Cougar para ir en búsqueda de los secuestrados de las FARC. Una de las aeronaves partió desde el aeropuerto de Villavicencio, mientras que la otra quedó en tierra.
La cabeza visible de la misión humanitaria, la ex senadora Córdoba, se comunicó desde algún lugar de la selva con el CICR en Villavicencio para dar la noticia de la liberación.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, calificó como “un paso muy importante” y “en la dirección correcta” la liberación este lunes de los últimos 10 rehenes uniformados por parte de la guerrilla FARC, pero advirtió que “no es suficiente” y pidió entregar a todos los cautivos civiles.
“Esta liberación y sobre todo el compromiso de las FARC de no volver a secuestrar es un gesto que valoramos en toda su dimensión. Sin duda es un paso en la dirección correcta, un paso muy importante, pero no es suficiente”, dijo el mandatario en una breve alocución.
(DPA/AFP)